| « La Mala Educación | "El último Brindis" » |
Enrique Bernardo Núñez
Enrique Bernardo Núñez
por Eduardo CASANOVA
No fue su vida un camino de rosas, pero jamás se dejó vencer por el desánimo o dañar por la amargura. A los quince años llegó a Caracas, y tras pasar brevemente por la Universidad, se dedicó a las letras. Inicialmente al periodismo, que sería una de sus dos constantes. A los veintitrés años tuvo un primer éxito en unos “Juegos Florales”, y a la misma edad publicó su primera novela, “Sol Interior”, que la crítica recibió con elogios y anuncios de que aparecía en el horizonte un nuevo sol de la Generación del 18. Dos años después, con su segunda novela, “Después de Ayacucho”, enfrentó la injusticia de una crítica que no entendió que el humor y la parodia podían ser armas poderosísimas de la narrativa, capaces de enfrentar lo solemne y lo tedioso. Su gran novela, “Cubagua”, la escribiría en La Habana, luego de haber pasado un tiempo en la isla de Margarita. Publicada en 1931, fue el verdadero inicio del “Realismo mágico” latinoamericano, seguido de inmediato por Alejo Carpentier y Miguel Ángel Asturias, que estaban en París cuando la novela irrumpió en el ambiente literario. Sin embargo, en Venezuela no recibió el más mínimo apoyo de la crítica. A pesar de ese vacío, ocho años después (1939) publicó otra novela extraordinaria, “La Galera de Tiberio”, sólo para echarla al río Hudson en un gesto de justísima rabia. Con ella rompía todos los esquemas de la novela y le daba vida a todo lo que después puso a valer la narrativa latinoamericana. Decidió abandonar la narrativa y se dedicó por completo a la crónica y a la historia. En 1964 pude conversar con él casi todos los días, en el Concejo de Caracas, donde era Cronista de la ciudad, aunque para mí era más el padre de una tía y el abuelo de unos primos muy queridos, además del gran escritor que admiraba y oía no sin cierta veneración. Murió a los sesenta y nueve años, en octubre de ese mismo año (había nacido en Valencia, en mayo de 1895), consciente de que, a pesar de la falta de inteligencia de la crítica literaria venezolana, era uno de los más grandes novelistas del idioma castellano.
10/7/2007
Tag Blogalaxia: Venezuela Literatura
4 comentarios
Muchísimas gracias. Impulsar el máximo conocimiento posible de la obra de EBN es algo que debe hacerse, no solamente por honrar su memoria, sino para que mucha gente llegue a conocer su obra, su trabajo, su talento.
Gracias de nuevo y felicitaciones.
A.R.Z.-VALENCIA-EDO. CARABOBO
EBN era un hombre muy serio, con una personalidad muy fuerte, calmado, incapaz de expansiones muy notables. Fue, discretmente, simpatizante de Acción Democrática y en especial de Rómulo Gallegos, pero sobre todo, como funcionario público, fue un fiel cumplidor de todos sus deberes y obligaciones. Por otra vía le voy a dar la dirección de su hija, Carmen Elena Núñez de Stein, que lo puede ayudar mucho en su trabajo.
Un cordial saludo.
















Comentarios Recientes