de Eduardo Casanova

Un espacio dedicado a la literatura, las artes y temas de actualidad que puedan interesarle a todo el que piense y quiera un mundo mejor.

Buscar

También puede buscar a través de:

Búsqueda personalizada

Publicidad

Recomendaciones

Este blog se visualiza mejor en los navegadores:

Firefox 3

Opera web browser - download

Internet Explorer 7

¿Quién está Online?

  • Usuarios invitados: 20

User tools

powered by b2evolution free blog software

¡AVISO IMPORTANTE!

Para facilidad de nuestros lectores, a LITERANOVA también se le puede llegar a través de los Links literanova.net y literanova.info

Archivos

Comentarios Recientes

Medallitas

BloGalaxia

Directorio de Blogs de Venezuela

Unión de Bloggers Hispanos

Blogarama - The Blog Directory

Books Blogs - BlogCatalog Blog Directory

Literature Blogs - Blog Top Sites

Wikio – Top Blogs – Literatura

Directory of Literature Blogs

The House Of Blogs, directorio de blogs

Blogissimo

http://www.wikio.es

Bitacoras.com

directorio de weblogs. bitadir

Find the best blogs at Blogs.com.

Literature blogs

« Tobías LasserLa última muerte de Simón el triste (fragmento) »

Árbol que ya no es mío

Árbol que ya no es mío

por Alberto HERNÁNDEZ
I

¿Cuántos árboles han habitado los ojos del poeta? ¿Cuántos dan sombra a su espíritu, al cuerpo viajado por la “memoria de oscuras estaciones”?
Árbol de Durero que Luis Alfonso Bueno solicitó a Jesé, al tiempo que una nevada agitaba la Catedral de Beauvais, el mismo que agachado por el viento de Paraguaná alberga la mirada del que dice en sus adentros como una oración: “Muévanse alas en el aire sin prisa,/ lejano de mi norte, y voy pasando, convicto de la dicha”.
Árbol de Cristo, de los reyes judíos, “árbol llamado del perdón”, eso que Luis Alfonso Bueno nombra sin nombrarlos porque ya han marcado sus pasos.
Libro ritual este del poeta falconiano, donde vacía las imágenes de su tránsito por esa larga lengua de tierra metida en el mar, en la que cada detalle, sombra y escondrijo reseco verifican el insomnio bajo el sol y el viento constante. Libro de la intemperie de la historia que siempre acosa a este hombre en todas sus páginas. Libros de la edad, de las palabras bajo el ramaje del sueño.

II

El poema en prosa arriba juicioso a este trabajo de Bueno, Árbol que ya no es mío (Maracay/ Coro 1999), donde la voluntad de quedarse en él, en su adentro vital, recuerda los árboles druidas habitados por divinidades; de aquel dios roble, alrededor del cual se bailaba. Árboles sagrados de Arbas, el tejo de Ross, la encina de Mughna, el fresno de Uisnech, árboles, en fin, cargados de misterios, de la vida eterna, del bien y del mal, de la infancia y de la muerte, árbol de la adoración, así el que nos canta Luis Alfonso en un solar de la tierra de donde proviene: “Hicieron un patio en círculo/ alrededor de una Ceiba, lo adornaron con palmas montañeras; tres días con sus noches danzaron envueltos en cantos y ramajes (…) La ceiba muda allí como mirando en lo eterno…”.
¿Qué hay más allá del silencio de esa Ceiba? ¿acaso rotan sus raíces y sus hojas mientras los astros le añaden a la tierra el color de la distancia? ¿con la pérdida de la inocencia, del descreído paraíso, también se pierde el árbol del ensueño?

III

Textos desnudos los que nos ofrece Luis Alfonso Bueno, si acaso la metáfora nos conduce a revelarnos en las Escrituras, en la sombra de un olivo, depositario de las palabras de quien se afanó en un viaje. Consagración suficiente que abreva en el lector destinado a ser silencio mientras lee: “El árbol que/ no es mío en esta hora y acaso no/ lo fue nunca jamás,/ es de pan y/ de vino y noble sombra”.
El poema es fruto del misterio, así como la muerte es parte del silencio y las sombras de un árbol antiguo. El árbol de la ciencia del bien y del mal. ¿Alberto Durero en la generación de Jesús?
Bajo la pobreza de sus ramas, bajo la xerófila inclinación, Bueno auspicia la presencia del Deo Robori, el de Angulema, dios de madera y brisa, de habitantes silenciosos, abrumados por el jolgorio de los tomadores de vino, en auspicio de quien tiene ojos para sacralizar el misterio: “Árbol de la vida. Mi muerte/ retrepada, animal puro de delirio/ y luto, enigma en espiral entre/ las hojas, al acecho del íngrimo/ minuto de darle la precisa dentellada/ a mi vida desnuda/ como un fruto”.
Árbol del corazón, árbol arterioso que nos mantiene con la muerte a un lado, “relámpagos/ en mitad de la noche, el de los/ bombardeos a la soledad de mi carne”.
Árbol de Judas, Ciclomor, la agonía papilonácea de quien guardó la traición hasta la última hora, como el ratón del tiempo de Apollinaire, roedor de nuestro “apetecible reino”, así la vigilia de quien dejó el árbol en la lejanía de unas lluvias, testigos del peligro de aquella batalla que la infancia nombró con el árbol del fuego.

Alberto HernándezALBERTO HERNÁNDEZ – Poeta, narrador y periodista. Egresado del Pedagógico de Maracay, realizó estudios de postgrado en la Universidad Simón Bolívar en Literatura Latinoamericana. Fundador de la revista literaria Umbra, es colaborador de revistas y periódicos nacionales y extranjeros.


Add to Google
Enlace permanente 29/10/2007 09:32:39 am Email , Categorías Crítica, Colaboradores, Alberto Hernández, Poesía, Venezuela, • 2 comentarios »

2 comentarios

Comentario from: Eduardo CASANOVA [Miembro] Email · http://www.eduardocasanova.com
Excelente trabajo Alberto, Poesía dedicada a la poesía, y un justo reconocimiento de la palabra poética de Luis Alfonso Bueno, poeta que sin estridencias va dejando su huella en nuestra tierra querida. Gracias, Alberto. Gracias.
29/10/2007 @ 19:01
Comentario from: GONZALO PALACIOS [Visitante] Email
ALberto: Y, apenas me acuerdo, "al árbol debemos solícito amor." Así me enseñó la Srta. Lourdes, segundo grado del San Pedro Alejandrino de Maracay. Todo árbol es obra divina, digno de tu poesía, Gonzalo Palacios G.
30/10/2007 @ 19:46

Dejar un comentario


Your email address will not be revealed on this site.

Tu URL será mostrada.
(Los saltos de línea serán <br />)
(Name, email & website)
(Allow users to contact you through a message form (your email will not be revealed.)
Esta es una imagen captcha. Es usada para prevenir accesos masivos por parte de robots.
Por favor, ingrese los caracteres de la imagen de arriba. (No distingue mayúsculas/minúsculas)