| « Tarde pió, si es que pió | Romain Rolland » |
La ausencia de poder
La ausencia de poder
por Alberto LOSSADA SARDI
Debe ser verdaderamente atroz para quien, con una ambición desmedida, después de disfrutar de un poder omnímodo se encuentra con que se le ha escurrido entre las manos, o lo ha derrochado de tal manera que lo ha perdido y, muy posiblemente, no le vuelva jamás. ¿Qué haría yo en un caso así? Sinceramente, no lo sé… Tal vez porque la ambición de poder no ha sido jamás uno de los nortes de mi vida ni he obrado en base a la obtención de tal poder. El poco poder que he tenido lo he utilizado en la medida necesaria y, al dejar de tenerlo he vuelto a ser el mismo ciudadano pedestre de todos los días. Por esa sencilla razón me pregunto tanto ¿qué sentirá el ambicioso cuando pierde el poder?. Y por eso he admirado tanto a Rómulo Betancourt. Supo los reales límites de SU poder y, al terminarse éste, se dedicó a su vida privada, sin empeño en volver a la Presidencia, aún cuando legalmente podía volver a ser candidato en 1973.
Me imagino que esa ambición de poder es un poco como la del desequilibrado que se encuentra, repentinamente, ante una fortuna y, en vez de planificar su uso, se dedica a derrocharla como si no hubiera mañana. ¿Por qué? Creo que nadie lo sabría explicar. Salvando las distancias, ¿por qué un empleado derrocha su sueldo el día de cobro y piensa “mañana veremos”? La pregunta es la misma.
En este caso, la “fortuna” es la popularidad, el acogimiento de la masa, el asentimiento a cualquier despropósito que presenta, pues el “hechizo” que causa en ella la lleva a pensar que todas sus propuestas son verdaderas soluciones a los problemas existentes. Hasta que una buena mañana, esa misma masa despierta del “encanto” y se da cuenta de que no sólo no está en mejor situación, sino que, de hecho, ha empeorado. Y empieza allí a escurrirse el “poder”…. El inteligente recapacitaría y viraría su curso. El que no lo es, insiste e insiste hasta que erosiona por completo el piso que le sustenta. Y un buen día, él, también, despierta del “sueño” en que se le ama, se le venera, se le adula, se le rinde pleitesía y busca en otros la culpa de los errores que lo llevaron a perder SU poder (siempre es de él, no es compartido ni compartible; los errores sí son ajenos)
Si no fuera por lo trágico de una situación de estas, sería hasta cómico ver a un personaje así culpando a la masa de “traición”, “deslealtad” y vaya usted a saber cuántas cosas más. Y se niega, rotundamente, a ver las realidades, convencido de que tan sólo él es capaz de aportar soluciones. Todos los demás están equivocados.
¿Qué sentirá en lo más íntimo de su ser al verse como objeto de la burla popular? ¿Cómo entenderá que, después de haber sido bien amado por tantos, ahora sea, simplemente, un inepto –por ser piadoso- o un charlatán? ¿Cómo podrá, alguna vez, resolver ese conflicto interno que lleva?
Me imagino, por decir algo, a Hitler sometido al escarnio y al más absoluto engaño por parte de sus generales. O a Mussolini pensando que, realmente, seguía mandando. O a los “grandes” líderes árabes cuando los convencían de que Israel sería derrotado en un santiamén.
Es triste, pero la ausencia del poder, después de tenerlo –y de manera omnímoda- debe ser un golpe de aquellos de Vallejo o motivo de suicidio en los desequilibrados…
Alberto Lossada Sardi, diplomático y escritor, nació en Caracas en 1950, en el seno de una familia de diplomáticos e intelectuales. Como diplomático ha servido en Estados Unidos, la Unión Soviética, Portugal, Ecuador, Nicaragua, Libia y Francia. Su más reciente cargo fue el de Ministro-Consejero Encargado de Negocios en Portugal. También ha ejercido varias funciones en el Servicio Interno del Ministerio de Relaciones Exteriores.
5 comentarios
Alberto, amigo,Si te imaginaras cOmo me jacto de tenerte entre mis "amigos", escribirIas mAs frecuentemente. Como cuando estabas en Washington, tu anAlisis del poder da en el blanco una vez mAs. El poder es una adicciOn fIsica y a la larga debilita al que sufre de ese vicio. La autoridad es una virtud espiritual que fortalece a quien se someta a ella: ChAvez estA cada dIa mAs dEbil ("devil"?). Recibe un abrazo, Gonzalo
Eduardo: tiene algun siginificado la decoracion que presenta mi comentario? Gonzalo
Hola Gonzalo:Las imágenes al lado de cada comentario se les llama "Visiglyphs" y sirven para poder identificar de manera rápida los comentarios de cada persona.
Las imágenes son aleatorias y no tienen ningún significado.
Saludos,
Guillermo
NB: Eduardo está de viaje.
Muy bueno, si, pero...seremos tan afortunados?
AlbertusComo Gonzalo, pienso que deberias escribir mas a menudo para que tus amigos lectores podamos entender lo que realmente esta pasando en nuestro pais. Un fuerte abrazo, Paulino














Comentarios Recientes