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« ¡Qué contraste! ¡Qué desastre!3er puesto para Perú en la Parada de las Culturas de Fráncfort (Alemania) »

Mugabe

por Alberto LOSSADA SARDI

Leyendo sobre el problema de Zimbabue, recordé un incidente ocurrido ya hace treinta años con el Doctor Jóvito Villalba en Lisboa. Andaba yo por mis veintisiete o veintiocho años, aquellos en que pretendemos saber más que todos y en que creemos que ya no podemos absorber más experiencia de la que tenemos…
Siempre había pensado que antes de darle democracia a un pueblo, había que educarlo. Hacer lo contrario sería un delito (en mi opinión, por supuesto), porque lo que estaríamos haciendo sería crear un libertinaje de tal magnitud que, cuando nos resultara evidente, no podríamos hacer nada ya por solucionar el problema.
Mi gran error fue opinar al respecto en una cena con el Doctor Villalba. Lo más bonito que me dijo fue “imberbe”, y, lo que me dolió más, que “no mereces ser hijo de tu padre”. Por supuesto callé (más por educación –la que se nos enseñaba entonces- que por aceptación), pero esto no me evitó, como comprenderán, la justificada ira que fue in crescendo a lo largo de la noche hasta que, viendo el momento oportuno, procedí a retirarme, despidiéndome –de muy mala gana, obviamente- del Doctor Villalba.
Han pasado treinta años desde aquel día y hoy, lamentablemente, veo la confirmación de la opinión de un “imberbe”. Es realmente impresionante, en el peor de los sentidos, el palmarés africano en términos democráticos. Una sucesión de dictadores –unos “benévolos”, otros verdaderos tiranos de novela barata- ha acabado con la esperanza que en alguna oportunidad se forjó para ese continente. Cuando oímos a Thabo Mbeki diciendo, palabra más, palabra menos, que a Mugabe no hay que provocarlo mucho “porque se agrava la situación” y votando en contra de la decisión del Consejo de Seguridad de la O. NN. UU. de declarar ilegales las últimas elecciones (sabrá Dios qué deuda personal tendrá con Mugabe), nos damos cuenta que la palabra democracia es un invención griega desconocida al atravesar el Mediterráneo.
La descolonización de África se convirtió en un simple “quítense colonialistas para ponerme yo” (sustituyan el “colonialistas” por “ustedes” y tenemos la definición más exacta de la palabra “revolución”) que ha convertido a ése continente en lo que inglés se llama un “basket case” (muy difícil de traducir en su sentido más exacto). Millones y millones de dólares, marcos alemanes, francos franceses, libras esterlinas (entonces) o euros (actuales) han ido a tener a los bolsillos del o los dirigente(s) de turno y ni uno de ellos se ha utilizado para mejorar la fortuna de pueblos famélicos, insalubres y miserables a causa de la desidia de SUS gobernantes. Pero claro, es más fácil echarle la culpa a la colonización (¿cuántos años han pasado ya de eso?) que a la mala administración –y/o robo- de los recursos.
Si estos pueblos hubieran sido debidamente educados en su momento ¿pasaría todo esto?. Lo más probable es que nunca lo sepamos, pero permítanme seguir creyendo que una noche en Lisboa, a mis veintisiete o veintiocho años, tuve razón frente a la innegable gran figura del Maestro Villalba.

Alberto Lossada SardiAlberto Lossada Sardi, diplomático y escritor, nació en Caracas en 1950, en el seno de una familia de diplomáticos e intelectuales. Como diplomático ha servido en Estados Unidos, la Unión Soviética, Portugal, Ecuador, Nicaragua, Libia y Francia. Su más reciente cargo fue el de Ministro-Consejero Encargado de Negocios en Portugal. También ha ejercido varias funciones en el Servicio Interno del Ministerio de Relaciones Exteriores.

 
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3 comentarios

Comentario from: Elias Daniels [Visitante]
Apreciado Alberto Lossada Sardi..muy buen artículo..Te felicito.
02/07/2008 @ 12:14
Comentario from: Gonzalo Palacios G. [Visitante]
Amigo Alberto: En los aòos que me quedan utilizaré la palabra amigo para designar casos muy especiales, como lo has sido, eres, y serás tú. En relación a Jóvito Villalba, los de la "generación del 28", los hermanos Machado, Rafael Caldera y muchos otros "líderes" políticos venezolanos, fueron ellos quienes no spieron distinguir el ejercicio del poder del de la autoridad. Si bien es cierto que tenías razón en tu observación (el sistema democrático depende de la educación popular), precisamente la educación que tú recibiste te impidió ver el bajo nivel de la recibida por el "Maestro" (!!) Villalba. Su comentario sobre tu papá bastaba para darse cuenta de con quién estabas hablando. Por cierto, te toca ahora escribir sobre la educación en Venezuela en base a los resultados actuales. Saludos, Gonzalo Palacios G.
02/07/2008 @ 16:47
Comentario from: nelcen valera [Visitante]
Amigo Alberto: Justamente ayer conversaba sobre el tema de Mugabe en particular y, en general, sobre la situación postcolonial africana, llegando a las mismas conclusiones sólo que tu lo has puesto de una excelente manera. Ahora el “fenómeno mugabe” parece haberse extendido en nuestra región centro y suramericana con las mismas características (corrupción, venalidad, abuso de poder, autoritarismo…). Un triste sainete donde solamente cambian los personajes, aunque el argumento es similar: la culpa es de los imperios.
Nelcen Valera
03/07/2008 @ 05:01

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