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Los Grandes Educadores de Venezuela
Los Grandes Educadores de Venezuela
por Eduardo CASANOVADesde que a comienzos de 1830 Venezuela surgió como nación independiente, cuatro han sido sus grandes educadores: Feliciano Montenegro y Colón, Agustín Aveledo, José de Jesús Arocha y Rafael Vegas. Desde luego, hay otros grandes nombres, como Simón Rodríguez, Andrés Bello y Rómulo Gallegos, pero en realidad el trabajo de Simón Rodríguez ha sido exagerado por la religión bolivariana, Andrés Bello fue un gran educador en Chile, y Rómulo Gallegos no creó mucho en materia educativa y fue más escritor que educador, aunque sus alumnos llegaron a tener una importancia enorme en la historia del país.
Montenegro y Colón, aunque durante las luchas por la Independencia tuvo una conducta nada patriótica, el 19 de abril de 1836 fundó un Colegio llamado “Independencia”, auspiciado por el General Páez, el Doctor José María Vargas y Manuel Felipe de Tovar, por el que pasaron varias promociones de caraqueños que después tendrían actuaciones importantes en el país. Fue autor, además de varias obras didácticas.
Agustín Aveledo, nacido en 1837, fue el fundador del Colegio “Santa María”, que tuvo como profesores a hombres de la talla de Marco Antonio Saluzzo, Juan Vicente González, Adolfo Ernst, Luis Espelozín y hasta el cubano José Martí. También fue fundador del Asilo de Huérfanos de Caracas y Presidente de la Junta de Instrucción Pública del Distrito Federal, y por muy corto tiempo ministro de Fomento. Varias generaciones de caraqueños pasaron por su Colegio, que luego de cerrarse fue reabierto por Lola Fuenmayor y se convirtió en Universidad Santa María.
José de Jesús Arocha, el “Tigre” Arocha, fue el fundador del Liceo San José, que funcionó inicialmente en Caracas y a partir de 1912 en Los Teques. Muchísimos son los venezolanos del siglo XX que recibieron de él educación. Entre ellos el Cardenal Castillo Lara, Arturo Uslar Pietri, Miguel Otero Silva, Espíritu Santos Mendoza.
Rafael Vegas, a mi juicio el más grande de todos, no sólo fue el fundador del Colegio Santiago de León de Caracas, por donde han pasado miles de venezolanos, sino que como ministro de Educación creó la Ley de Escalafón del Magisterio, la Sociedad de Mutuo Auxilio para los educadores, el Servicio Médico-Asistencial para los maestros; creó unidades preescolares para que los niños ingresaran al sistema educativo con alguna preparación previa; instituyó la educación mixta en escuelas y liceos del país y creó el bachillerato en dos ciclos y logró que el gobierno adquiriera la Hacienda Ibarra para ubicar la Ciudad Universitaria y sentó las bases para que el proyecto se llevara a cabo. Pero, además, previamente se ocupó de la infancia abandonada y fue el creador de la Casa de Observación de Menores, fue corredactor del primer Código de Menores, aprobado por el Congreso nacional en julio del 38 y primer Director del Instituto de Preorientación de Menores, en 1939. Y esa obra pública se coronó con la creación, en 1950, de uno de los Colegio más importantes de la historia del país, el Colegio Santiago de León de Caracas.
Desafortunadamente, la obra de esos grandes educadores se ha visto frustrada por la realidad que vive el país en materia de educación, por los errores cometidos por los gobiernos desde 1945 hasta 1998, agravados hasta lo imposible a partir de 1998, y que condenan a Venezuela al desastre que se vive en 2008. Una de las tareas más importantes que espera al país, cuando salga de la pesadilla que padece hoy, es la de reorientar la educación, especialmente para que nunca más caiga en manos de los peores, de los irresponsables, de los demagogos populistas que hoy lo arruinan.
4 comentarios
Totalmente de acuerdo contigo en lo referente a Rafael Vegas. Algún día, no muy lejano, espero, se le hará el reconocimiento que se merece, y en alguna alameda sombreada, donde jueguen niños sanos, amados y educados, brillará su estatua...
Eduardo: También de acuerdo con el comentario del amigo Alberto. Y con la idea de rendirle un tributo no sólo a los que mencionas en tu nota sino a otros que dedicaron sus vidas a mejorar la educación en Venezuela (por ejemplo, los Salesianos, los Jesuítas y los Hermanos Cristianos. De no haber sido por la labor de algunas monjas nuestras mujeres bien podrían estar en condiciones peores de las que se encuentran hoy día. Nada de estatuas ni monumentos que nos aten al pasado: lo que se debe crear para honrar a nuestros educadores es un Plan Maestro Permanente de Educación Nacional que supere en importancia y en financiamiento a Defensa y a Relaciones Exteriores. Saludos, Gonzalo Palacios G.
Gonzalo:En buena parte lo que dices coincide plenamente con las opiniones que muchas veces le oí a Rafael Vegas. Pero mi experiencia con los hermanos de La Salle no fue nada positiva, en cambio con el Doctor Vegas fue no sólo positiva, sino salvadora. Opinaba el Doctor Vegas que los colegios religiosos eran necesarios, como los laicos, los oficiales y hasta los piratas, estos últimos porque ofrecen un refugio a muchos jóvenes que bien podrían enderezarse con el tiempo. Estoy convencido de que lo que hay que hacer es retormar el rumbo que Rafael Vegas generó en los primeros años de la década de 1940: buscar la excelencia, formar excelentes maestros y profesores que vayan formando una red creciente, pero sin apuro. Una red que termine llevando educación, buena educación, a todos los rincones del país. Sólo así se acabarán el atraso y la delincuencia, y, a la larga, ése es el camino del desarrollo.
Eduardo: Nuevamente, de acuerdo contigo. Lo que pienso que debemos evitar es excluir a quienes no estan de acuerdo con nosotros. En general, los educadores "religiosos" caen dentro de ese cuadro (más "religión" menos educación), pero permitir la participación del "otro" (siempre y cuando no sea en detrimento a la comunidad) es la primera lección de la democracia. Te saludo, Gonzalo Palacios G.
















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