de Eduardo Casanova

Un espacio dedicado a la literatura, las artes y temas de actualidad que puedan interesarle a todo el que piense y quiera un mundo mejor.

Buscar

También puede buscar a través de:

Búsqueda personalizada

Publicidad

Recomendaciones

Este blog se visualiza mejor en los navegadores:

Firefox 3

Opera web browser - download

Internet Explorer 7

¿Quién está Online?

  • Usuarios invitados: 11

User tools

powered by b2evolution free blog software

¡AVISO IMPORTANTE!

Para facilidad de nuestros lectores, a LITERANOVA también se le puede llegar a través de los Links literanova.net y literanova.info

Google FriendConnect

Artículos Recientes

Medallitas

BloGalaxia

Unión de Bloggers Hispanos

Blogarama - The Blog Directory

Books Blogs - BlogCatalog Blog Directory

Wikio – Top Blogs – Literatura

Directory of Literature Blogs

The House Of Blogs, directorio de blogs

http://www.wikio.es

Bitacoras.com

Submit your website to 20 Search Engines - FREE with ineedhits!

« El pasajero de Truman: una meditación sobre VenezuelaLOS TRAMPOSOS Y LA DEMOCRACIA »

ALBERTO URDANETA

por Eduardo CASANOVA

Ayer fue un día de tristeza para mí y para muchos de mis amigos. Cuando regresaba de Mérida, cuando recorría los bellísimos valles de Aragua, territorio de mi infancia, Alejo Urdaneta me llamó a decirme que a las once de la mañana había muerto su hermano Alberto. Su hermano médico, inteligente, caballeroso, dueño de un humor magnífico. Su hermano, al que Alejo hace unos días dedicó un bellísimo poema llamado “Ruiseñor”, un poema lleno de angustia, de presentimientos, de esperanza y sobre todo de amor fraternal. Porque para Alejo, Alberto no fue sólo un hermano. Fue un amigo, un buen amigo, un compañero, un cómplice amable, que hasta ahora había recorrido con él todos los caminos de la vida. Un compañero inteligente, sabio, que además fue siempre un buen hijo para sus padres y un buen padre para sus hijos, que son sobrinos dobles de Alejo. Para esos sobrinos dobles la partida de Alberto es un castigo inmerecido, tal como lo es para Zulay, doble cuñada de Alejo, y para las familias Urdaneta y Castillo, que ayer perdieron una columna fundamental. Y para los amigos de Alejo su muerte es una doble causa de verdadero dolor: dolor por su muerte y dolor por el dolor de un amigo, de muchos amigos. De mucha gente buena.


Add to Google

1 comentario

Comentario from: alvaro [Visitante]
Bello homenaje a quien sin duda se lo mereció, y emociones, cariños y dolores compartidos con Alejo.
18/02/2009 @ 22:43

Dejar un comentario


Your email address will not be revealed on this site.

Tu URL será mostrada.
(Los saltos de línea serán <br />)
(Name, email & website)
(Allow users to contact you through a message form (your email will not be revealed.)
Esta es una imagen captcha. Es usada para prevenir accesos masivos por parte de robots.
Por favor, ingrese los caracteres de la imagen de arriba. (No distingue mayúsculas/minúsculas)