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Amanecer Rojo (Poema al amor y la esperanza)
por Alejo UrdanetaFalta un milagro para la gracia,
siento la insuficiencia y tengo las manos vacías
cuando recibo la dádiva de tu secreta morada.
Vuela hacia ti mi alma
y mi cuerpo hacia la tierra.
2
Junto a tu tristeza de alas invisibles,
la vida se contorsiona en milagros:
luces brillantes en el río, ardientes océanos.
&
Desdeña ahora el correr del tiempo,
la belleza que algún día pasará,
la alegría que te abandona con su adiós,
y a cambio, déjate mecer por la ilusión de amar,
huye de las sombras
y muerde el fruto blando de la dicha,
recuerda tu infancia,
tu mar, la alegría de las fiestas.
3
Sientes en el pulso de la sangre
el susurro del reloj de arena,
y contemplas la llama vacilante:
Reloj y llama, tiempo de dos caras,
La vibrátil que se eleva en la penumbra,
decidida verticalidad,
y la lenta fluidez del pensamiento,
tenaz maceración de la noche.
4
Que comience en cada despertar
la ensoñación.
Haré profetizar a los grillos
y arrastrarse las flores
hasta el pozo iluminado de tus ojos.
Beberán de ellos sabiduría y placer,
también melancolía.
&
Proclama la vida,
la humanidad,
por la santa virtud o el arte diabólico
que todos llevamos.
5
Aléjate de los búhos infelices
y cobíjate en la aurora.
Amanecer, bandera olvidada al viento,
colorido de trinos y ligera brisa.
Todo viene del fondo del sueño,
todo vibra como trueno
o como guitarra llorosa y sola.
6
Te haré un altar de humildad y sacrificio,
tu sonrisa no se disipará en el vacío tormento:
será el signo de tu voluntad.
Sufrirás, sin duda, avatar de la sensibilidad,
y tus pasos sobre la arena en la playa
danzarán como saltamontes,
incansable de besar la tierra.
7
Siempre te encuentro,
Oigo tu voz susurrante en la quieta soledad,
en la hora de luz de los sentidos.
Convoca, entonces, la sagrada sensualidad.
Allí estaré en el rojo amanecer.
ALEJO URDANETA, excelente cuentista, ensayista de primera línea, poeta, nació en Caracas en agosto de 1944. Abogado, estudió en la Universidad Central de Venezuela e hizo un post-grado en La Sorbona, en París, en Derecho Internacional y Mercantil.
16 comentarios
Alejo: Como de costumbre, tus palabras comunican belleza. Gracias, Gonzalo Palacios G.
Cobijarse en la aurora es la invitación de este poeta, en las banderas al viento del amanecer, gracias por estos versos magníficos
Gracias a Carmen Cristina y a Gonzalo por sus palabras de estímulo. En la tarea literaria no hay descanso porque la búsqueda es la misma poesía.Gracias.
alejo.
Que alegria poder volver a leerte, una calidad que echaba de menos, tu prosa y tus versos llenos de belleza es un placer de los sentidos. Un beso grande mi querido y admirado amigo.
Emotivo, como siempre, el hermoso verso que cultivas con meticulosa dedicación erudita. Un gran abrazo,Agustín Quevedo
alejo esto es una belleza , esta lleno de mucha emocion
Felicitaciones mi querido Alejo, tus poemas son brisas de caricias sobre las espigas del alma.Desde Santiago de Chile, mi abrazo y admiración.
Celebro que existe un espacio como Literanova. He disfrutado la cadencia de los versos de Alejo Urdaneta. Ideas profundas y hermosas. Versos enriquecedores en estos tiempos menguados. Un saludo
Alejo.Tu poema resplandece tanto en forma como en fondo. Además de formular contundentemente un pensamiento generoso y lúcido, lo dice bellamente.
Un beso, como de laurel
Tu pensamiento vuela con la cadencia de una pluma y la agilidad del rayo, por eso tus versos tienen esa fluidez y encanto que prende en las almas sensibles. Enhorabuena, amigo!! 
Siempre el amor coronando la vida. Él te promueve a toda promesa, a todo esfuerzo.
Un poema lleno de belleza.
Enhorabuena, Alejo.
Bellísimo papito adorado. Lleno de ilusión y realmente de esperanza. Te adoro 
Las poesías de Alejo nos llevan, una vez más, a una atmósfera de un aire enrarecido y etéreo, en la que todo lo bello puede y suele ocurrir. Tiene el poeta oquedades y vacíos, pero sabe en dónde buscar los contenidos que llenen ésas, sus vasijas hambrientas de ese sentimiento enloquecido y enloquecedor que busca asilo en la secreta morada.
Pasión, en latín, es dolor, padecimiento y sufrimiento. Y sin embargo, la buscamos, la procuramos y nos aferramos a ella, buscando saciar la necesidad de alterar el ánimo y las emociones. Seguimos añorándola para que la ilusión siga viva, aunque las sombras quieran hacerla callar. Las voces latinas “patior”, “passus”, aluden a un sentimiento de enajenación, que anula la inteligencia y la voluntad. Fue Pandora la primera mujer, hecha por orden de Zeus como parte de un castigo impuesto a Prometeo, por haber compartido con los hombres el secreto del fuego. Para variar, se le da a la mujer el rol de pecadora, de Eva tentadora, de hembra que no es merecedora de confianza.. Frágil, vulnerable y curiosa como sólo sabemos ser las mujeres, la esposa de Epimeteo (hermano de Prometeo) se enamora de ella y la desposa. Pandora, contraviniendo las normas, abrió la caja que le habían dado en custodia y liberó a todas las desgracias humanas: la vejez, la enfermedad, la fatiga, la locura, el vicio, la pasión, la plaga, la tristeza y el crimen.
Sólo quedó a salvo la esperanza, que es la que alimenta el amor y lo hace posible y creíble. Atrás queda la pasión, la enfermedad mental y la perturbación. La esperanza da paso a un amor adulto, dulce, cómplice, comprometido, leal y exclusivo. Es éste el amor verdadero, el que se mantiene en el tiempo, ése que soporta todas las pruebas y que no se apaga con el tiempo ni con la distancia.
Alejo nos envuelve y nos da vueltas con palabras delirantes que dan vértigo al lector y convoca a gritos la sagrada sensualidad, susurrando la voz del deseo.
Déjate mecer por la esperanza, dice el poeta, y huye del pasado que ensombrece tu experiencia de hoy. Eludiéndolo y dándole cabida a una riquísima ensoñación diurna es factible que nuestros deseos más íntimos tomen vida. Basta con obedecer los comandos del deseo, identificándolo e invocándolo con todas nuestras fuerzas, para que aparezca y se mantenga en el tiempo infinito.
Convoca a gritos la sagrada sensualidad. Tu pareja estará a tu lado, hablándote con la voz del deseo. “… y nuestra breve vida rodeada estará de sueño”
Gracias a Alejo y a Literanova por la enajenación que nos lleva a volar y soñar, pero también por la dulzura con la que nos devuelven al mundo de lo real y tangible.
El amor va, sin duda alguna, de la mano de la esperanza. Nacen y se nutren el uno de la otra, haciendo posible y tierna la posibilidad de seguir transcurriendo nuestros días, acompañándolos con una dulce y serena alegría, coloreando cada amanecer de rojo, de vida y de ese fuego alquímico que puede trocar lo más banal en algo extraordinariamente valioso.
Gracias a Alejo y a Literanova por la gloriosa enajenación que nos lleva a volar y soñar, pero también por la dulzura con la que nos devuelven al terreno de lo tangible.
Pero me pregunto: ¿No serán los sueños lo único real y verdadero?
TEXTO DEFINITIVO, CON CORRECCIONES DEL ANTERIOR.Las poesías de Alejo nos llevan, una vez más, a una atmósfera de un aire enrarecido y etéreo, en la que todo lo bello puede y suele ocurrir. Tiene el poeta oquedades y vacíos, pero sabe en dónde buscar los contenidos que llenen ésas, sus vasijas hambrientas de ese sentimiento enloquecido y enloquecedor que busca asilo en la secreta morada.
Pasión, en latín "patior, passus", significa dolor, padecimiento y sufrimiento. Y sin embargo, la buscamos, la procuramos y nos aferramos a ella, buscando saciar la necesidad de alterar el ánimo y las emociones. Seguimos añorándola para que la ilusión siga viva, aunque las sombras quieran hacerla callar. La pasión embriaga, anulando la inteligencia y la voluntad.
Fue Pandora la primera mujer, hecha por orden de Zeus como parte de un castigo impuesto a Prometeo, por haber compartido con los hombres el secreto del fuego. Para variar, se le da a la mujer el rol de pecadora, de Eva tentadora, de hembra que no es merecedora de confianza.. Frágil, vulnerable y curiosa como sólo sabemos ser las mujeres. Epimeteo (hermano de Prometeo) se enamora de ella y la desposa. Pandora, contraviniendo las normas, abrió la caja que le habían dado en custodia y liberó a todas las desgracias humanas: la vejez, la enfermedad, la fatiga, la locura, el vicio, la pasión, la plaga, la tristeza y el crimen.
Sólo quedó a salvo la esperanza, que es la que alimenta el amor y lo hace posible y creíble. Atrás queda la pasión, la enfermedad mental y la borrachera emocional y la perturbación. La esperanza da paso a un amor adulto, dulce, cómplice, comprometido, leal y exclusivo. Es éste el amor verdadero, el que se mantiene en el tiempo. el que soporta todas las pruebas y el que no se apaga con el tiempo ni con la distancia.
Alejo nos envuelve y nos da vueltas con palabras delirantes que dan vértigo al lector y convoca a gritos la sagrada sensualidad, susurrando la voz del deseo.
Déjate mecer por la esperanza, dice el poeta, y huye del pasado que ensombrece tu experiencia de hoy. Eludiéndolo y dándole cabida a una riquísima ensoñación diurna es factible que nuestros deseos más íntimos tomen vida. Basta con obedecer los comandos del deseo, identificándolo con prístina claridad e invocándolo con todas nuestras fuerzas, para que aparezca y se mantenga en el tiempo infinito.
“… y nuestra breve vida rodeada estará de sueño”
El amor va, sin duda alguna, de la mano de la esperanza. Nacen y se nutren el uno de la otra, haciendo posible y tierna la posibilidad de seguir transcurriendo nuestros días, acompañándolos con una dulce y serena alegría, coloreando cada amanecer de rojo, de vida y de ese fuego alquímico que puede trocar lo más banal en algo extraordinariamente valioso.
Gracias a Alejo y a Literanova por el glorioso embrujo que nos lleva a volar y soñar, pero también por la dulzura con la que nos devuelven al terreno de lo tangible. Pero me pregunto: ¿No serán los sueños lo único real y verdadero ?
En sueños, Chiang Chen se convierte en mariposaY la mariposa vuelve a ser Chiang Chen.
Un solo cuerpo toma diversas formas.
Las cosas de aquí abajo son en verdad inciertas.
¡Quién sabe si el agua de Pen-lai no proviene de un humilde arroyuelo!
El que ahora cultiva melones en Puertas Verdes
era ayer el duque de Tong-ling.
Nobleza y fortuna son así, fugitivas.
¿Hacia qué parte corres y qué es lo que deseas?
Li Bai (Li Po), 701-762
La idea oriental de la trasmigración perpetua, la misma que pregonó Schpoenhauer en su filosofía, y Nietzsche en el eterno retorno. Todo es una pasión inútil, dijo Sarte, y creo que tenía razón. Cuando se reinicie el regreso de las esencias en formas nuevas volverá a nacer el mundo.Muy buen conmentario en el planeta del sueño y la poesía.
Gracias, Alejo.










ALEJO URDANETA, excelente cuentista, ensayista de primera línea, poeta, nació en Caracas en agosto de 1944. Abogado, estudió en la Universidad Central de Venezuela e hizo un post-grado en La Sorbona, en París, en Derecho Internacional y Mercantil.
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