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HCM
por Eduardo CASANOVA
Pido perdón por lo malsonante de lo que voy a decir, al ver juntas las tres letras, HCM, lo primero que me viene a la mente es “Hugo, c… de madre”, por lo que en verdad es, y lo segundo es “Hugo, come m…..”, por su amor equívoco por Fidel Castro y los cubanos. Sé que en realidad se trata de “Hospitalización, Cirugía y Maternidad”, y que el irresponsable, el bárbaro que desvía mi mente hacia la vulgaridad y la grosería, acaba de “ordenar” que a los empleados públicos, activos y jubilados, les sean eliminados los seguros HCM. Eso significa que centenares de miles de personas, y hasta más de un millón, quedarán a la deriva, sin posibilidades de enfrentar problemas de salud, o en manos de mafias bolivarianas que, como en el caso de los bancos, arruinarán lo que toquen. ¿Barrio Adentro? ¿Médicos cubanos? Todo el mundo sabe que esos “médicos” no son tales, son estudiantes en un país en donde la medicina tiene cincuenta años de atraso. Los boliburgueses, los pillos bolivarianos, los Chávez Frías, los Fernández Berrueco, los Torres Ciliberto, los Cabello, los Rangel, Ruperti, Chacón Escamillo, Rafael Ramírez, Jorge Rodríguez, Kaufmann, Durán, Antonini Wilson y otros ladrones de cuello rojo, tienen seguros gringos millonarios en dólares y se van a USA a los mejores hospitales capitalistas. Tal como su jefe el HCM Chávez, que usa inmensos aparatos de aire acondicionado, ahora disimulados, pero le pide a la gente que pase calor. Ese tal HCM, y que no haya dudas de lo que significa Hugo CM en cualquiera de sus dos vertientes, malbarató los ingresos inmensos del país en locuras, en corrupción, en caprichos de un loco infantil. Realmente, no tiene perdón posible. Esto tiene que acabar pronto, con lo que sea, pero tiene que acabar ¡HCM!
2 comentarios
Luego de la gran marcha del 23 de enero de 2002 lo llamé ED(el diablo, el demonio)Y no hay diablo que no sea lo mismo que el c...de madre.
Lillian
Me atrevo a comentar:Van a crear un seguro bolivariano para todos los empleados públicos con una cobertura baja que no alcanza pagar los costos elevadísimos de la atención en las grandes clínicas privadas. Costos elevadísimos por diversas razones, algunas honestas y limpias y otras no tan santas que no voy a analizar en este breve mensaje pero que con mucho gusto e interés intercambiaria con otros nautas. Las grandes clínicas donde en general se presta una atención médica de primera van a ser obligadas a atender estos asegurados, asunto que harán. Pero a costa de una reducción significativa de la calidad de atención, entre otros y ejemplo, los avances tecnológicos en hemodinamia, farmacológicos en quimioterapia curativa en diversos tipos de cáncer o radioterapia con equipos modernos. Las clínicas grandes y pequeñas reducirán la calidad de la atención o quebrarán. Además se afectará la calidad de los postgrados y seremos atendidos por médicos posiblemente formados en tres años. Tratarán de implantar la yerbatería y variantes de la llamada medicina alternativa y complementaria.
No contemos la cantidad de ministros de Sanidad, sino el deterioro de los ambulatorios y Hospitales, como el Vargas.
El venezolano en general (esta es una opinión personal) no está pendiente de la salud familiar hasta cuando ocurre una desgracia y no hay como y con quien atenderlos.
Esto es intencional. Se gasta en chatarra militar, se aumenta desproporcionadamente los salarios de los oficiales, se regala a otros países desde petróleo a gasolina (que se importa frecuentemente de Colombia o USA).
Sabe que la implosión va a venir desde su propia gente, de los que padecen y de los escasos cuerdos y bienintencionados que lo siguen con una fe digna del medio evo pero que progresivamente se desencanta.
Por lo demás el cuento de los seguros es un simple anuncio para correr la arruga ante la incapacidad en más de 10 años en resolver un problema tan importante como la salud.
Hace años aprobaron una Ley marco de Salud, pero pasan los años y la AN posterga las leyes y reglamentos indispensables para hacer realidad las buenas intenciones de la ley marco. Esto tampoco es casualidad.
Un saludo fraterno a Eduardo, el que venció al Gigante










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