| « La Democracia es mejor | La incertidumbre y la mente » |
VENEZUELA SIN LAUREANO
por Eduardo Casanova
El humorismo venezolano tiene una larga tradición de enfrentamientos con los gobiernos de turno, especialmente con los malos gobiernos, y más aún si los malos gobiernos, como el de Esteban, no son democráticos. “El Palo Ensebado” (1846) fue apenas el primero de una serie de publicaciones como la que hoy está de moda en Internet (“El Chigüire bipolar”), pasando los “Pitorreos” de Job Pim y “Fantoches” de Leo. Y, desde luego, muchos recordamos “El Morrocoy Azul”, de Miguel Otero Silva, Kotepa Delgado y otros, así como “El Sádico Ilustrado”, quizá el más intelectual de todos. Muchos de los cultores del humorismo, especialmente del humorismo político, sufrieron las consecuencias de la intolerancia de los tiranuelos de turno. Job Pim y Leo, en particular, pasaron años de sufrimiento y tinieblas en La Rotunda, pero jamás perdieron su frescura y su buen humor. La democracia venezolana (1958-1999) fue mucho más tolerante con el humor, aunque Salvador Garmendia se vio perseguido judicialmente por un excelente cuento. Pero en realidad no fue el gobierno el autor del desaguisado. En cambio sí es el gobierno de Hugo Chávez el que le emprende con violencia contra Laureano Márquez, uno de los humoristas más talentosos de nuestra historia, por haber publicado “Venezuela sin Esteban”, el viernes 29 de enero, como Editorial del diario “Tal Cual”. No es otra cosa que una estupenda humorada basada en la “historia ficción” que trata de adelantar el porvenir muy seriamente en la tv americana y en numerosas publicaciones, casi siempre americanas. Y, como era de esperar, los chavistas, intolerantes y por lo general no muy inteligentes, no lo entendieron. No creo que la sangre llegue al río, o, mejor dicho, espero que el sentido del ridículo les haga reconsiderar tamaña mediocridad a los amos del poder actual. No creo que Laureano termine, como Job Pim y Leo, en la actual Rotunda, que es el Helicoide, sede de la Disip, la que “disipara” primero y averigua después. Sería grotesco. Venezuela sin Laureano sería la tristeza de Kim Il Jong, lo tenebroso de Pol Pot, todo en un solo pote aplastando a Venezuela. Venezuela sin Laureano sería el fracaso de todos los venezolanos, y en estos momentos ya somos mayoría los que no queremos que Venezuela siga de fracaso en fracaso. Y con Laureano, siento que el fin de la oscuridad está cerca.
4 comentarios
Pasa que esto es un mensaje para los demàs.Si toleran que alguien les tome el pelo, otros pueden imitarlo. Entonces, reaccionen, mostrando su inseguridad.
Recuerda a Tato Bores?
Durante uno de sus monòlogos, en 1967, mirò fuera de càmara, y dijo -"Me parece que voy en cana"-
Y efectivamente, se lo llevaron preso al terminar el programa! (Era el gobierno del Gral. Onganìa)
En fin.
Dios lo oiga!Cada uno sea un fotòn de esa luz
Blanca Briceno
No sorprende, al contrario,que un hombre como tú, defienda a otro faro, como tú, a uno de los más probos, inteligentes y esenciales humoristas que ha dado este país, en realidad los humoristas han siempre sido la más temible arma social contra las dictaduras. Sus armas: la verdad y la risa, la gracia y la inteligencia. Mucho más de lo que puede soportar el desgobierno inmoral dictatorial. Laureano, recuerda las palabras de Galileo ante la Sagrada Inquisición "y sin embargo se mueve" cuando la "verdad vaticana" pretendió que el Sol siguiera dando vueltas alrededor de la Tierra, y no al revés.
Eduardo, hoy mi tocaya Salazar lo entrevistó, estuvo estupendo, es un hombre muy educado, muy fino, muy gente, eso la Venezuela colorada, no lo soporta y entenderlo!!!, muchísimo menos, razón por la cual el rábano solamente saben agarrarlo por las hojas. Por cierto que éste artículo tuyo me llegó por otra vía. Espero querido primo, seguir recibiendo y en directo. Un gran abrazo.










Ultimos Comentarios