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« Nuestro hombre en MaracaySimón en huesos »

Ad inteligentes, pauca

por Gonzalo PALACIOS G.

En VENEZUELA XXI: La Revolución de la Estupidez, Gonzalo Palacios Galindo sugiere cómo la educación del venezolano podría eliminar las estupideces que nos atan a los errores del pasado. Sigue el cuarto capítulo: Ad inteligentes, pauca.

“Porque una de dos: o nos hemos vuelto estúpidos todos, lo que es poco creíble, o hay una estrategia opiácea para narcotizar a la clase media, haciéndole creer que la política no es importante.”
Massimo Desiato. 1

Algunos historiadores cuentan que Simón Bolívar siempre se interesó en los acontecimientos que culminaron con el “golpe” que la Junta (el Cabildo) le dio al capitán general Juan de las Casas el 19 de abril de 1810: nada más falso. La decisión por parte de unos cuantos mantuanos que inició la independencia venezolana no contó con la de Don Simón; él se encontraba en su hacienda aragüeña de San Mateo. Los patriotas no contaron con la participación de Bolívar sino a partir del momento en que le ofrecen la misión diplomática de viajar a Londres con Don Andrés Bello, en pos del apoyo británico para derrotar a España. En Londres Bolívar conoce a Miranda que trataba de convencer a los ingleses sobre la importancia comercial que la derrota de los españoles y la independencia de Venezuela significaría para esa Nación. Miranda y Bolívar regresaron a Venezuela en Diciembre de 1805.
No más silencio, no más quietud; en su lugar, ruidos de guerra (el Ejército Español eliminaría a Miranda), lo que Miranda llamara el “bochinche” criollo, los discursos altisonantes (en la Plaza de San Jacinto), el terremoto de 1812; se imposibilita pensar lógicamente en aquella Caracas. El poder que Bolívar asumió a partir del 4 de julio de 1811, cuando, según Blanco y Azpurua, se dirigiera brevemente a la Sociedad Patriótica de Caracas, se confunde de inmediato con la autoridad que la Corona ha dejado vacante sin que los caraqueños la hubiesen sustituido debidamente. Esta confusión “autoridad/poder” es una de las ESTUPIDECES BÁSICAS más comunes en el mundo cuyas raíces se encuentran en lo más remoto de nuestro humus cultural 2. En Venezuela no se han diferenciado estos dos conceptos desde la llegada de los conquistadores, a quienes todavía llamamos “colonizadores”. En Marzo de 1812, Bolívar se dirige al pueblo caraqueño con palabras que ponen en evidencia el daño que tanto “zaperoco” le había causado a su mente y le falla totalmente su cerebro:

“Si se opone la naturaleza a nuestros designios, lucharemos contra ella, y la haremos que nos obedezca.”3


El menos inteligente entre nosotros, quién esto escribe y sus lectores, sabe que luchar contra la naturaleza es la ESTUPIDEZ más grande que podamos cometer. Pensar que podemos hacer que nos obedezca quien nos dio vida y nos mantiene en ella, la “Madre Naturaleza”, es pecar de una arrogancia supina, y de tal pecado es capaz solamente un ESTÚPIDO.
Ese mismo año, el Libertador comete otra grave ESTUPIDEZ: entregar al Generalísimo Francisco de Miranda, único venezolano con vasta experiencia militar, al enemigo. No pasan doce meses sin que el “Padre de la Patria” cometa quizá la más trágica de todas sus ESTUPIDECES, la firma del Decreto de Guerra a Muerte el 15 de junio de 1813. Ya habíamos indicad arriba que

“Ante la aparente inutilidad de algunos sistemas de justicia contemporáneos, los ESTÚPIDOS, incapaces de reconocer la venganza o la injusticia, la denominan civil justice (en Estados Unidos), sharia (mundo islámico), ley del talión (tradición judía), o confunden la ira (deseo de venganza) con la pasión erótica (deseo de amar)”.

El Decreto de Guerra a Muerte demuestra claramente que por torpeza del entendimiento, Simón Bolívar no supo distinguir entre la venganza y la restitución de la justicia en tiempos de guerra. La venganza es una acción impulsiva, sin juicio previo, causada por un prejuicio en la mente del poderoso. En cambio, la restitución de la justicia resulta del pensamiento lógico de quien ejerce la autoridad en materia de relaciones humanas. La definición que ofrece la Real Academia Española de ESTUPIDEZ, “torpeza notable en comprender las cosas,” describe perfectamente la acción del Libertador al promulgar un decreto garantizando la muerte a los Españoles y Canarios “aun siendo indiferentes” es decir, aun cuando no fuesen enemigos. Bolívar promete: “Americanos, contad con la vida, aun cuando seáis culpables,4” una falta total de sindéresis, y perdóneseme la palabrota, pero es la que mejor describe por qué Bolívar cometió la ESTUPIDEZ de firmar el infausto Decreto. El lector juzgará por cuenta propia el daño que esta ESTUPIDEZ del Libertador causó a los venezolanos de entonces y de ahora.5


“…el error o la perfidia os ha extraviado de las sendas de la justicia, sabed que vuestros hermanos os perdonan y lamentan sinceramente vuestros descarríos…vosotros no podéis ser culpables, y que sólo la ceguedad, e ignorancia en que os han tenido hasta el presente los autores de vuestros crímenes, han podido induciros a ellos.” Foto, jóvenes del barrio Pinto Salinas, Caracas, 2009: ¿Serán culpables?
“Americanos, contad con la vida, aun cuando seáis culpables”

Aparentemente, la ESTUPIDEZ se transmite congénita y temporalmente 6. Es decir, recibimos la ESTUPIDEZ de nuestros antepasados y también de haber vivido en zonas donde la enfermedad es endémica (el globo terráqueo). No podemos evitarla, es parte integral de nuestra historia. Para sobrevivirla, es necesario disminuir los efectos de la ESTUPIDEZ y en lo posible, extirparla completamente de nuestras mentes ejercitando al máximo el instrumento del alma, el cerebro. Pensar, meditar, dialogar, para alcanzar la imperturbabilidad (ataraxía)7: como solíamos decir, “Calma y cordura”, dos cualidades que se complementan.

DEPENDENCIA.
Finalicemos esta presentación incompleta de la “torpeza notable en comprender las cosas” del Padre de la Patria con una ESTUPIDEZ de la cual nunca nos curaremos, por mucho pensamiento y “culo” 8 que le dediquemos. Se trata de la dependencia. Así como dejamos de pensar cuando los ruidos externos interrumpen nuestro trabajo espiritual (el pensar), las diversas dependencias a las que nos hemos acostumbrado a través de los siglos, impiden que nos funcione el cerebro y hacen que cometamos ESTUPIDECES atávicas. Así, por ejemplo, ni en Venezuela ni en la mayor parte del mundo, ha sido posible desarrollar un sistema financiero adecuado a las necesidades de la población mundial contemporánea. Dependemos de los “banqueros”, descendientes de los empleados de los Medici en la Florencia del siglo XIV que se sentaban en sus bancos, en la calle o en la Piazza Della Signoria, a prestar, guardar y cambiar los dineros de los comerciantes europeos y los provenientes de Asia. Los conquistadores introdujeron la dependencia bancaria en Venezuela, basta mencionar a los Welser. Desde entonces hasta la fecha, cometemos la ESTUPIDEZ de pensar que no podemos independizarnos comercial ni financieramente y continuamos estas ESTUPIDECES, importando otros modelos extranjeros y anacrónicos (actualmente, el “Socialismo Siglo 21”) para que nos “saquen de abajo” a quienes hemos sido la nación más rica del Nuevo Mundo. Cabe recordar que todos los gobernantes venezolanos heredaron la ESTUPIDEZ de la dependencia que les impidió comprender nuestra realidad financiera. La presencia en Venezuela de los Welser, de los Rockefeller, el “Grupo Santander”, y muchas otras entidades europeas, norteamericanas y ahora asiáticas, paralizó toda posibilidad de que alguno de sus ciudadanos diseñara un sistema financiero adecuado a nuestra realidad socio-económica.
Otra dependencia que nos hace cometer ESTUPIDEZ tras ESTUPIDEZ es la agrícola. Utilizamos métodos primitivos de cultivo heredados de personas ignorantes de las normas básicas del agro venezolano. Anteriormente dije que no tengo los conocimientos científicos para describir las causas psicológicas de las ESTUPIDECES del Libertador (arriba, página 10); ahora confieso que tampoco los tengo en esto del campo. Por lo tanto solamente me permito recordar dos prácticas de nuestros campesinos que comprueban su dependencia en ESTUPIDECES agrícolas del pasado que se han convertido en nuestra cultura del campo. La primera es la costumbre de “limpiar” el conuco quemando la superficie de la tierra y eliminando de esa manera lo que quedaba de la cosecha anterior. La fertilidad del terreno disminuye con cada quema y en tres o cuatro años la tierra deja de producir. La otra práctica, que desconoce los cambios demográficos y los de mercadeo hodierno, es precisamente el “conuco”. Es imposible que un conuquero venezolano en el siglo XXI produzca lo suficiente para alimentar a su familia y al mismo tiempo competir en el mercado nacional. Sin embargo, todas las “reformas” agrarias que hemos visto en Venezuela en los últimos cien años han sido reformas que reiteraron la propiedad de pequeñas fincas. Nuestros dirigentes políticos hacen reformas que satisfacen la demanda popular de “cada quien con su conuco” en lugar de ser reformas que eliminen la ESTUPIDEZ del minifundio.
Así como Simón Bolívar consagró la violencia y la muerte como forma de gobierno en el Decreto de Guerra a Muerte, en la Carta de Jamaica nuestro Libertador justifica y consagra para las generaciones futuras, la dependencia como sistema de vida nacional. Al final de la famosa Carta, a pesar de haber analizado intachablemente la situación del Hemisferio Occidental (resultado del pensamiento claro y profundo durante la calma del exilio jamaiquino), Bolívar concluye con la ESTUPIDEZ de que nuestro bienestar es cuestión de dependencia:

“Luego que seamos fuertes, bajo los auspicios de una nación liberal que nos preste su protección, se nos verá de acuerdo cultivar las virtudes y los talentos que conducen a la gloria […] entonces las ciencias y las artes que nacieron en el Oriente y han ilustrado la Europa, volarán a Colombia libre que las convidará con un asilo.” 9


O sea, dependeremos de las ciencias y artes extranjeras y no progresaremos salvo que “una nación liberal” nos proteja. Así como lo hace Cuba con la Venezuela XXI… 10

Próxima entrega: “La ESTUPIDEZ de las Fuerzas Armadas.”

1 Entrevista / Massimo Desiato, filósofo; quizás no “todos,” pero sí todos quienes podrían haber exterminado este “dinosaurio que surgió de las cavernas más oscuras de la historia:” ABC Color, Paraguay: “La Amenaza Chavista” por Carlos Alberto Montaner.

2 “… cuando los reyes dejaron gradualmente algunos de sus poderes y otros les fueron quitados por la muchedumbre … se les dejó a los reyes los sacrificios [rituales] … tenían tan solo el mando de las expediciones militares más allá de las fronteras.” Aristóteles, Política, III, 9,8.

3 En la Plaza de San Jacinto, sobre las ruinas del terremoto que destruyó buena parte de Caracas.

4 Sindéresis, principalmente de la filosofía escolástica, significa el principio innato de la conciencia moral de cada persona que la dirige hacia el bien y a evitar el mal.

5 Ver Apéndice # 1: Decreto de Guerra a Muerte.

6 “…ocurre que el contagio intelectual […] sólo se produce en la cercanía personal o cuando hay una comunidad de supuestos”; Julián Marías, op.cit., pag. 17.

7 Según Julián Marías, ataraxía es la palabra que utiliza Sexto Empírico para describir la serenidad y la calma del alma: en El Oficio del Pensamiento, Austral, 1968, p. 29.

8 Don Pedro Grases me llamó la atención por haber llegado tarde (a las 4:15 AM ) a trabajar cuando editábamos Los Escritos del Libertador: “Gonzalo,” me dijo, “en Venezuela sobra inteligencia; lo que hace falta es culo.” Levanté la vista, “¿Cómo?” le pregunté. “CULO, Gonzalo; lo que hace falta en Venezuela es sentarse a trabajar, el culo a la silla.”

9 Simón Bolívar, Carta de Jamaica, Ediciones de la Presidencia, Caracas 1972, página176, bastardillas añadidas.

10 “Ramiro Valdés Menéndez es ahora nuestro Virrey de Indias en Caracas:” Editorial, La Nueva Cuba, 3 febrero 2010. “La llegada de Ramiro Valdés al frente de esta misión cubana es una demostración de la postración y obsecuencia del presidente Chávez ante Fidel Castro.” Grupo La Colina, Caracas, 3 febrero 2010.

Capítulos publicados:
VENEZUELA XXI, y la Revolución de la ESTUPIDEZ
VENEZUELA XXI: Chávez y sus armas nucleares
VENEZUELA XXI, la guerra con Colombia
Ad inteligentes, pauca

 

Gonzalo Palacios Galindo (Maracay, 1938). Estudió Arquitectura en la Universidad Central de Venezuela, Recibió la Maestría y el Doctorado en Filosofía en la Universidad Gregoriana (Roma) y en la Universidad Católica de América (Washington, DC, USA). Mantuvo una intensa actividad académica en varias universidades de Venezuela y de Estados Unidos. También ejerció cargos diplomáticos en la Embajada de Venezuela en Washington. Actualmente enseña Filosofía en Prince George’s Community College.

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1 comentario

Comentario De: Reinaldo Casanova C. [Visitante] Correo electrónico · http://sites.google.com/site/casanovareinaldo/home
la estupidez en las FFAA es tácita...
20/03/2010 @ 18:37

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