Categoría: Semblanzas
Los primeros vuelos de un canario criollo
por Eduardo CasanovaA partir del domingo 11 de julio de 2010, durante 53 semanas consecutivas, se publicará en Literanova el ensayo “En los días de Miranda” de Eduardo Casanova, capítulo por capítulo. Se trata de la vida y el tiempo de Don Francisco de Miranda, el hombre qu… more »
Cambio de nombre, cambio de rumbo
por Eduardo CasanovaNo es cierto, como han dicho algunos autores, que el joven Sebastián Francisco de Miranda decidió no utilizar su primer nombre, Sebastián, a raíz de la muerte del pequeño hermano Francisco Antonio, nacido en 1756 y muerto en 1758. El cambio de nombre definitivo se produjo catorce años después de la muerte de aquel Francisco, y en cierta forma puede haberse debido a su decisión de dejar atrás su pasado. De hecho, desde sus primeros años fuera de Venezuela apenas unas pocas veces se comunicó con su cuñado, Francisco Antonio Arrieta, y hacia el final de su vida, cuando regresó a Caracas, sus relaciones con sus parientes no fueron nada ejemplares. Cerca de la muerte todos sus pensamientos se dirigieron al porvenir, a sus hijos, y no al pasado... more »
El joven canario que dejó su nido
por Eduardo CasanovaEl joven Miranda fue alumno del Seminario de Caracas, cuya sede estaba a una cuadra exacta de su casa, y allí, según Tomás Polanco Alcántara, a los diecisiete años de edad “tenía que manejar bien el latín, ser conocedor de Virgilio y Cicerón, que después serán sus autores latinos preferidos, saber bastante de Lógica y estar preparado en las líneas generales de la Historia”. También se refiere Polanco Alcántara a algunos de los que fueron maestros de Miranda: Domingo Velásquez, catedrático de latinidad, Francisco José de Urbina, lector interino de teología y vísperas, Gabriel Lindo, Narciso Yépez y otro de apellido Santaella. Lo que sí no aprendió bien fue a escribir el castellano. No deben haber sido muy buenos sus maestros, pues tanto su ortografía como su gramática dejaba mucho que desear, y nunca corrigió esa falencia, a diferencia de Simón Bolívar, que llegó a ser un muy buen escritor a pesar de que, cuando salió de Venezuela, su ortografía y su gramática eran hasta peores que las de Miranda... more »
El canario enjaulado
por Eduardo CasanovaA pesar de que todo parecía primaveral en los días en que nació Sebastián Francisco de Miranda, algo invisible anunciaba que aquel niño no sería tan afortunado. Parecería que nació rodeado de barrotes intangibles que impedirían su felicidad. Sebastián de Miranda y Ravelo, cuando se casó con la también canaria o hija de canarios Francisca Antonia Rodríguez González, ya había hecho fortuna en Caracas. Era un próspero comerciante que tenía una tienda, posiblemente en lo que hoy se llama esquina de Padre Sierra y entonces era la esquina de la Divina Pastora, y que ayudaba en forma ostensible a sus paisanos, los canarios de Caracas, en diversas formas. La novia no era persona de pocos recursos, puesto que aportó a la sociedad conyugal varias casas bien ubicadas. El matrimonio quedó registrado en los libros de blancos de la Parroquia Catedral de Caracas, y allí consta que se celebró el 24 de abril de 1749, en tanto que la ceremonia de velación se hizo varios meses después, en noviembre y posiblemente en la iglesia de San Pablo... more »
Un canario que cantaba los versos del Niño Dios
por Eduardo Casanova“¿Cómo es posible que los Vecinos y Naturales blancos de nuestra provincia admitan a su lado por individuos de su clase para alternar con él a un mulato descendiente de sus propios esclavos o de los de sus padres y mayores: a un mulato que pueda señalar sus parientes en cualquier servidumbre; a un mulato de un nacimiento afeado por un encadenamiento de bastardías y torpezas? ¿Cómo es posible que nuestra provincia no se persuada de que los informes que se han dado a Vuestra Majestad no son conformes a las verdaderas circunstancias de ella?”El párrafo anterior contiene la esencia del razonamiento aportado por el Ayuntamiento de Caracas, bastión de la clase de los blancos criollos o “mantuanos” caraqueños, para oponerse a la legislación española que permitía que algunos pardos, mediante el pago de ciertas cantidades, ascendieran de clase social y pudiesen, por ejemplo, usar bastón o anteponer a su nombre el título de “Don”, todo ello en aplicación del Régimen de Gracias al Sacar (1795), que no era otra cosa que un sistema de la corte de Madrid para obtener recursos financieros apelando a la vanidad de los que, provenientes de clases menos favorecidas socialmente habían podido acumular riquezas. Los razonamientos allí contenidos nos pueden dar una idea de lo que se vivía en Caracas en materia de clases sociales en el siglo XVIII, en la época en que llegó a Caracas Sebastián de Miranda y Ravelo. Era una sociedad estratificada, de castas. Desde el punto de vista político sólo contaban dos clases: la de los blancos peninsulares, que acaparaba los puestos de mando real, y la de los blancos criollos o mantuanos, que se hizo fuerte en la administración municipal. Había, además, una cierta permeabilidad entre los peninsulares y los criollos, y muchos peninsulares se quedaron en el Nuevo Mundo y sus descendientes se convirtieron en mantuanos... more »
El vuelo de los canarios
por Eduardo CasanovaEse canario, nacido en El Hierro en 1692, casi treinta años antes que Sebastián de Miranda, fue el protagonista de uno de los hechos más importantes vividos en Venezuela antes de que Francisco de Miranda entrara como protagonista de la Historia. Se trata de Juan Francisco de León, que debe haber llegado a las costas venezolanas no mucho después de la erupción del Teide, cuando empezaba la crisis económica de las Islas Canarias. En Caracas se estableció en el barrio canario de La Candelaria, justo frente a la iglesia, plaza de por medio, con su esposa, también canaria, llamada Lucía García. Allí tendrían, que se sepa, catorce hijos. Y desde allí partió hacia Barlovento, zona cálida y feraz en donde se dedicó a sembrar y cosechar cacao, y en donde, junto con Juan Rodríguez Camejo, Cristóbal Izquierdo y Diego Núñez de Aguiar se convirtió en fundador de una población llamada Panaquire. León, que llegó a Venezuela analfabeto, aprendió a firmar, y posiblemente a leer y escribir, en la Tierra de Gracia, y don Gabriel de Zuloaga, el gobernador y capitán general vasco de Venezuela, en tiempos en que la Compañía Guipuzcoana se había convertido en monopolizadora del comercio exterior de Venezuela, lo nombró, ya en 1744, Comisario de la jurisdicción real del valle de Panaquire, con facultades de juez, por lo que se estableció definitivamente en Barlovento y emprendió acciones destinadas a poblar la zona en la región de El Guapo... more »
El valle del Edén
por Eduardo CasanovaEl valle del EdénCuando Cristóbal Colón, con los ojos enfermos y la imaginación vibrante, se encontró por vez primera con lo que hoy es Venezuela, proclamó que se trataba del Paraíso Terrenal. Ante el espectáculo magnífico de la desembocadura del Orinoco en el océano, exclamó maravillado: “Yo jamás leí ni oí que tanta cantidad de agua dulce fuese así adentro e vecina de la salada, y en ello ayuda asimismo la suavísima temperancia; y si de allí del Pa¬raíso no sale, parece aún mayor maravilla, porque no creo que se sepa en el mundo de río tan grande y tan hondo”. Era el comienzo de agosto de 1498, tiempo de cielos azules, de un azul profundo que parece cantar una eterna primavera, y Colón y sus hombres sintieron que estaban en realidad llegando al Edén. Lo que nunca supo el Almirante es que el verdadero valle del Edén estaba en aquel tiempo relativamente cerca de allí, hacia el norte y hacia el occidente... more »
EN LOS DÍAS DE MIRANDA
Obertura (para orquesta de soñadores)
por Eduardo Casanova
A partir del domingo 11 de junio de 2010, durante 53 semanas consecutivas, se publicará en Literanova el ensayo “En los días de Miranda” de Eduardo Casanova, capítulo por capítulo. Se trata de la vida y el tiempo de Don Francisco de Miranda, el hombre que ideó la Independencia no sólo de Venezuela, sino de toda la antigua América española, y que fue y es el más universal de todos los americanos.EN LOS DÍAS DE MIRANDAObertura (para orquesta de soñadores)¿Quién fue Francisco de Miranda? Ningún americano, y en especial, ningún venezolano, debería preguntarse quién fue Francisco de Miranda. Pero el Olimpo americano es limitado, y los que deberían imponer a Miranda no lo hacen, porque para los venezolanos parecería no existir sino Simón Bolívar, que es Dios, Antonio José de Sucre, que es un Jesucristo bastante secundón y pare de contar: no hay Espíritu Santo. Dice Antonio Sánchez García: No existe una ciudad, poblado o villorrio venezolano que no tenga una plaza Bolívar. El apellido del “libertador de América” denomina calles, avenidas, teatros, peluquerías, panaderías, empresas productoras de cine, mercados, pompas fúnebres, licorerías, ferreterías, entidades federales, clínicas veterinarias, hospitales, fruterías, abastos, carnicerías, droguerías y un pandemonium de actividades comerciales, culturales o deportivas de todo signo y condición. También hay plazas y calles Sucre y, en menor grado, plazas y calles Miranda, pero son como un patio trasero, que comparadas con la fachada, representan la basura y un poco de vergüenza, o para decirlo en palabras del propio Francisco de Miranda: la mierda, y porquería que cubre las calles, casas &c.... Son muy pocos los que han usado el nombre de Sucre o el de Miranda, el de Miranda o el de Sucre, para una tienda destinada a vender papel higiénico o toallas sanitarias o picante de culo de bachaco, pero no por respeto a Miranda o a Sucre, sino porque Sucre y Miranda no venden tanto como Bolívar... more »
La ciudad con mil puertas de Alberto Hernández
por Eduardo Casanova1Siempre me ha interesado el fenómeno de los grandes poetas nacidos en pequeñas poblaciones. Miguel Hernández, nacido en Orihuela (pequeña y bella ciudad de la Comunidad Valenciana, ubicada en el sur de la provincia de Alicante y capital de la comarca… more »
Aquellos valientes y estos cobardes
por Eduardo CasanovaEl 24 de junio de 1821 fue la batalla de Carabobo. Las fuerzas independentistas, comandadas por Simón Bolívar, se habían concentrado en San Carlos luego de viajar desde Apure, Mérida y Maracaibo, en cumplimiento de un plan maestro trazado por el joven general Antonio José de Sucre y modificado parcialmente por el propio Bolívar. En Taguanes, campo vecino a Tinaquillo, el general Bolívar pasó revista a sus tropas y, con las primeras luces, el Ejército Libertador emprendió su ordenada marcha hacia el Campo de Carabobo, en donde aguardaban en formación defensiva las fuerzas españolas. Bolívar, desde una colina, vio cómo estaban formados los españoles, cuyo comandante, La Torre, había sustituido unos meses antes al general Morillo, que había cargado por varios años sobre sus hombros la defensa de España en aquella guerra que empezó como contienda civil y terminó como guerra entre naciones. Ordenó Bolívar que las fuerzas independistas, especialmente la llamada Legión Británica... more »
Una casa en La Florida
por Eduardo CasanovaEn la Avenida Los Jabillos, a pasos de la Libertador, en La Florida, hay una casa muy especial. Al principio fue casa de familia, hasta que en la década de 1940 se convirtió en la sede de un colegio muy importante, fundado por Luisa Elena Vegas. En 1950 fue la sede inicial del Colegio Santiago de León de Caracas, el de Rafael Vegas. Y cuando el Santiago se mudó a La Floresta, en 1956, pasó a ser de otros usos, entre ellos el de hotel de alta rotación, fábrica de ropa, venta de muchas cosas y, finalmente, funeraria... more »
El Discreto Encanto de la Democracia
por Eduardo CasanovaAl caer Pérez Jiménez, Venezuela entra de lleno en el período democrático, en el que son fundamentales dos dirigentes, uno de la generación del 28 y otro de la del 36: Rómulo Betancourt y Rafael Caldera. Betancourt, hombre de un tesón admirable y de un gran conocimiento del país, logró, en 1945, que se anunciara por fin la verdadera democracia en Venezuela. Pero el trienio 1945-1948 fue traumático. Muchos aprendices de brujo dañaron la vida nacional y hasta generaron con su incompetencia el decenio dictatorial. Pero de ese decenio dictatorial salió una Venezuela dispuesta a vivir en democracia. Betancourt, finalmente, había logrado entre nosotros la simbiosis de socialismo y democracia, la socialdemocracia, que ofrecía a la vez un gobierno social y verdadera libertad. El llamado “Pacto de Punto Fijo”, convenio que firmaron los jefes de los principales partidos (salvo el Comunista) para garantizar que aquel candidato que ganara las elecciones de 1958 tendría el apoyo parlamentario de los partidos derrotados y pudiera gobernar, fue un factor determinante para el sistema democrático, y no hay duda de que Betancourt alentó el crecimiento de Caldera, en una sabia búsqueda de competencia que permitiese a los venezolanos manifestarse políticamente según sus tendencias. Para hablar en propiedad de los cuarenta años de democracia, pues, empecemos por aceptar que tanto Rómulo Betancourt como Rafael Caldera y todos los que dirigieron el país entre 1958 y 1999, con sus aciertos y sus errores, deben quedar en nuestra historia como hombres políticos, honorables, apasionados... more »










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