Categoría: Régulo Villarreal Dolores
El rol del Folklore en la Red Peruana en Europa
por Régulo VILLARREAL DOLORES
En el I Congreso de Residentes peruanos en Europa, celebrado en la ciudad de Sevilla- España en junio del año 2007, se puso de manifiesto, una vez más, que el folklore y los cultores de esa manifestación de la nacionalidad, siguen siendo los crespones fosforescentes para llamar la atención de los actos sociales, como aperitivo, unas veces o como digestivo en otras y superados los momentos de apremio, el folklore y los folkloristas vuelven a ocupar sus lugares de siempre: convidados de piedra en las discusiones y decisiones del destino del país.
El arte, más que ninguna otra actividad humana, genera riqueza, abre las puertas de las relaciones y fortalece las amistades. Los peruanos en Europa, organizados en la RED, rescatando y proyectando el Folklore en su verdadera resonancia, podríamos ayudar, incluso, a organizar a las desorganizadas empresas turísticas, que ahora sólo están dedicadas a ganar dinero, sin respeto ni por los turistas, ni por el patrimonio cultural de todos los peruanos, que constituyen las “materias primas” de sus negocios.
El folklore, como fragancia de nacionalidad, al resumir los múltiples aromas de nuestra idiosincrasia y rezumar las nostalgias balsámicas y esperanzas recónditas de cada peruano, apunta a ser el vector de la nueva actitud política del Siglo XXI. Porque, para bien o para mal, la política interna de un país termina girando en torno al péndulo de los factores externos. En tal virtud, una organización de peruanos en el exterior, con clara visión de la realidad y consciente de las necesidades del país, puede ayudar a cambiar de rumbo a las políticas cortoplacistas y clientelistas de los gobernantes de turno del Perú, más preocupados en amasar riquezas personales, de la pobreza de nuestros pueblos que buscar soluciones a partir de las propias necesidades y con los propios recursos.
El Folklore, como la verdadera religión de la peruanidad, puede lograr el milagro de la unidad para el progreso sostenido, tendiendo puentes sensibles a todo el archipiélago de los egoísmos, las envidias y las frustraciones que nos dividen, debilitan y empequeñecen nuestra estatura moral como nación, razones “malignas” que justifican, la trepidante corrupción que reina en el país, atando a nuestros pueblos a la pobreza y a una mayor dependencia.
La RED peruana en Europa, para lograr la verdadera unidad de la colonia, creando y aceptando intereses de todos, con objetivos claros y proyectos de envergadura histórica, debe sentar las bases de un nuevo humanismo a partir de la amplitud generosa del arte, porque no hay acción humana más democrática y pluralista que el arte; no obstante, que el o los artistas, como individuos, pueden ser mezquinos.
Rescatar y dignificar el folklore y sus cultores como razón de identidad nacional, es un imperativo de la época, porque ellos, junto a nuestras reliquias arqueológicas como Machu Picchu, Chanchán, Choquequiraw, Sacsayhuamán, el Tumi o, el Cóndor Pasa y las Vírgenes del Sol en la música, son nuestros mejores y dignos embajadores o los máximos salvoconductos culturales en el exterior y, gracias a esos testimonios de organización y sensibilidad dejado por nuestros mayores, los peruanos podemos asumir la globalización, manteniendo nuestra personalidad cultural peruana.
Ninguna organización política o social de peruanos en el exterior, está pensando en hacer algo a favor de los creadores y difusores de la cultura nacional, y cambiar eso puede ser, no sólo el gran mérito, sino el mejor acierto de la política de la Red: transformar el Folklore nacional en sus múltiples manifestaciones, en el factor aglutinante de los connacionales de aquende y allende los mares, en bien del Perú.
Los folkloristas, interpretes del estro creador de nuestro pueblos, hombres y mujeres que plasman la polifonía en sus voces y recrean la policromía en sus vestuarios, deben ser los ejes en torno a los cuales deben organizarse la política como servicio y la economía como utilidad en favor de las grandes mayorías.
En tanto que el Folklore, asumido como la columna vertebral de la confederación de peruanos en Europa, daría un impulso diferente a las colonias en el exterior, con una imagen pluralista y de unidad en la acción, la RED, enarbolando la cultura nacional, ennoblecería la política y orientaría los esfuerzos colectivos a la creación de LA CASA DEL FOLKLORE PERUANO EN EUROPA (eventualmente con sede en España y con filiales en todo el continente europeo) y en el Perú, LA CASA DEL FOLKLORISTA PERUANO, un ente que no sólo proteja los derechos e intereses de nuestros creadores, sino que asegure una vejez digna a todos los que dedican sus vidas a esa noble tarea de la peruanidad. ¡Unidos podemos todos!. El eterno proyecto de la creación de una Casa para nuestros folkloristas en el Perú (Lima), es más factible hacerlo desde Europa, porque en nuestro país, los prejuicios, los intereses politiqueros y los complejos, hacen casi imposible la consumación de cualquier obra de generosidad e importancia histórica en favor de las grandes mayorías.
RÉGULO VILLARREAL DOLORES nació el 30 de marzo 1949, en el Departamento Ancash, Perú. Muy joven, luego de seguir estudios en el Instituto Superior de Periodismo JAIME BAUSATE Y MESA, en Lima, emigró a Dinamarca, en donde se estableció definitivamente. Es Co-fundador del Grupo Cultural NUCLEO DE POETAS Y ESCRITORES RADICALES - NEPER- Lima, y ha obtenido, entre otros, el 1er Premio de poesía en los JUEGOS FLORALES del Colegio Nacional Nocturno San Marcos, Lima 1972, el 1er Premio de poesía XXXIII Aniversario del Ministerio de Salud Pública, Lima. Es Miembro de la Asociación Nacional de Escritores y Artistas - ANEA – Lima, Perú y de la Asociación de Escritores Daneses.
Concierto de música Barroca Boliviana en Copenhague
por Régulo VILLARREAL DOLORESEl día viernes 11 de abril (2008) horas 7-9 PM, se presentó en la Iglesia Metodista Jerusalem de Copenhague (Rigensgade 19, 1610 Copenhague, K), la Orquesta de los Moxos, de (Chiquitana-Beni) Bolivia, auspiciada por la Embajada de su país en Dinamarca, la Embajada de Dinamarca en Bolivia, Residentes bolivianos en este Reino y Verdenskulturcentret (Centro de cultura internacional) Dinamarca.
Acostumbrado a los estereotipos sobre Bolivia: música enérgica y sutil a base de charangos, ronrocos, quenas, zampoñas, tarkas, etc., etc. al estilo de Sabia Andina, Karqas, Rumillacta y sus seguidores; oír de repente, concierto de música barroca boliviana, suscita de inmediato una curiosidad extraña; y, como la curiosidad es madre de la noticia, no soporté la tentación de ir a escuchar el concierto de marras y salí contento y casi sublimizado con ese mensaje de tesitura espiritual más que religioso; porque en el transcurso del concierto se entabló una especie comunión de naturalezas: músicos y oyentes dialogando en un idioma sin palabras, cuyo mensaje era la expresión de la armonía como equilibrio de sentimientos para el entendimiento.
El Embajador de Bolivia, excelentísimo Sr. Eugenio Poma, al presentar al grupo mixto, compuesto por 19 músicos, cuyas edades oscilan entre los 14-21 años; y, tras identificarse él mismo, como parte de la Iglesia Metodista, informó que la música barroca (SXVII –XVIII) había llegado a las selvas bolivianas de mano de los misioneros religiosos, jesuitas; quienes, utilizando la música como parte del mecanismo de colonización del reino español a nuestros pueblos, ocupaban mentes y corazones a través del temor al infierno como arma política de sojuzgación, en tanto que el brazo militar de la invasión, diezmaba habitantes, ocupaba y se repartían territorios y se acaparaban de las riquezas materiales de nuestro continente logradas en muchos siglos de trabajo organizado. Y esa misma música que formó parte del mecanismo de despersonalización de nuestras culturas originarias, se transformó con el tiempo, en la expresión de la resignación, más que de fe en un mundo mejor mediante el diálogo.
En un escenario improvisado delante del altar mayor de la Iglesia Metodista y flanqueado por una enorme cruz de madera de aspecto rústico y enormes clavos provocadores y, una más pequeña, decorada con una tela blanca, el concierto comenzó con unos suaves repiques de dos campanas colgadas en una suerte de caballete y, el redoble una tarola como anunciando la hora la liturgia o de debate comunal de tipo social. Y en medio de ese símil de solipsismo, interrumpido de vez en cuando por las indiscretas toses de fumadores o asmáticos entre el público, hicieron su aparición los músicos vestidos de Tipoy (parecido a la Kushma de los habitantes de la selva peruana, traje de tela rústica, blanca, de una sola pieza, suelta, casi igual para hombres y mujeres) las integrantes femeninas de la Orquesta, con cabellos repartidos en dos trenzas y adornadas con semillas secas, propia de zonas tropicales, portaban en las manos: violines, unas y, otras, flautas dulces. A esa orquesta con predominancia bombos de diversos tamaños, flautas dulces y violines, se fueron incorporando el arpa, contrabajos y guitarras, incluso, una especie pito, para imitar el gorjeo matutino de los pájaros selváticos.
En el transcurso del concierto, no era difícil identificar reminiscencias de Vivaldi, que fue dotándole de alma y pigmentándole de color y calor, a una iglesia desprovista de todo decorado, de toda representación bíblica al estilo cristiano: católico-protestante etc. A lo mejor, por la circunstancia, noche de lluvia y vientos fuertes y helados, afuera, la iglesia Metodista Jerusalem de Copenhague, alumbrada por luces mortecinas, parecía un antro para conjurar tristezas que, felizmente, acariciada por esa música delicada, casi transparente, transmitida por el talento de esos jóvenes músicos de aspecto temerosos y miradas huidizas, se fue transformando en una manifestación de vida retozada por aplausos sonoros con que el público premiaba cada pieza ejecutada por el grupo.
La directora de la orquesta; Raquel Maldonado, una mujer mestiza de aproximadamente 30-35 años de edad, (con el pelo recogido en una sola trenza y adornada con semillas secas de la amazonía boliviana, al igual que las demás féminas del elenco) con su peculiar forma de dirigir la orquesta, era un espectáculo dentro del concierto: con su cuerpo delgado y penetrantes ojos negros, parecía marcar el ritmo; en tanto que con sus inquietos y delgados dedos, dibujaba el tiempo. “los músicos son alumnos de una Escuela de la zona tropical de Chiquitana, Provincia del Beni, Bolivia. La música que practicamos corresponde a una larga tradición dejada por los misioneros jesuitas que habían llegado a colonizar a los indígenas de las selvas bolivianas en los SXVII- XVIII”. La congregación fundada por San Ignacio de Loyola, por unas desavenencias con los monarcas españoles, fueron expulsados en el S XVII, de todo el continente americano, y, al verse forzados de abandonar sus ministerios en el continente nuestro, dejaron también como herencia cultural, la música barroca que había formado parte de sus bagajes misionales, la misma que ahora, la Orquesta De los Moxos, ha convertido en un ingrediente más de la vasta cultura popular boliviana, manteniendo las raíces histórico culturales de su procedencia europea
Los momentos más sublimes del concierto fueron el diálogo entre los violines, las voces (cantando en latín y lenguas nativas) y el arpa, casi diseñados por el ineludible y cimbreante cuerpo de Raquel, que dirigía las ondas sonoras de los instrumentos que emitían mensajes ocultos de la naturaleza, al alma humana. Hubo varios momentos del concierto, donde el público sintió la presencia del grupo como si se tratase de un sol locuaz e intenso de las selvas sur americanas, con la perla bulliciosa de su lluvia cayendo sobre las hojas plácidas, la fragancia alquímica de su flora misteriosa y seductora, y, la frescura de sus ríos temerarios como notas celestiales. El arte, como el amor, si es auténtico, es la reencarnación del espíritu de la naturaleza sin tiempo, no importa el lugar en donde se manifieste, ni el color de la piel de los receptores-transmisores de su encanto; lo auténtico siempre es universal. La Orquesta De Los Moxos, con la juventud y brío de sus integrantes, con la pericia y candor de sus melodías, parecieran ser el largo camino de la poesía con que afina la historia sus líquenes de fábula en las páginas del tiempo. Felicitaciones jóvenes músicos De los Moxos y gracias por elevar el espíritu de nuestro continente, al sitial del arte universal, como pálpito de esperanza de la globalización formando parte de nuestra identidad Latinoamericana o Amerindia.
RÉGULO VILLARREAL DOLORES nació el 30 de marzo 1949, en el Departamento Ancash, Perú. Muy joven, luego de seguir estudios en el Instituto Superior de Periodismo JAIME BAUSATE Y MESA, en Lima, emigró a Dinamarca, en donde se estableció definitivamente. Es Co-fundador del Grupo Cultural NUCLEO DE POETAS Y ESCRITORES RADICALES - NEPER- Lima, y ha obtenido, entre otros, el 1er Premio de poesía en los JUEGOS FLORALES del Colegio Nacional Nocturno San Marcos, Lima 1972, el 1er Premio de poesía XXXIII Aniversario del Ministerio de Salud Pública, Lima. Es Miembro de la Asociación Nacional de Escritores y Artistas - ANEA – Lima, Perú y de la Asociación de Escritores Daneses.













RÉGULO VILLARREAL DOLORES nació el 30 de marzo 1949, en el Departamento Ancash, Perú. Muy joven, luego de seguir estudios en el Instituto Superior de Periodismo JAIME BAUSATE Y MESA, en Lima, emigró a Dinamarca, en donde se estableció definitivamente. Es Co-fundador del Grupo Cultural NUCLEO DE POETAS Y ESCRITORES RADICALES - NEPER- Lima, y ha obtenido, entre otros, el 1er Premio de poesía en los JUEGOS FLORALES del Colegio Nacional Nocturno San Marcos, Lima 1972, el 1er Premio de poesía XXXIII Aniversario del Ministerio de Salud Pública, Lima. Es Miembro de la Asociación Nacional de Escritores y Artistas - ANEA – Lima, Perú y de la Asociación de Escritores Daneses.
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