Categoría: Internet
El Paraíso Burlado
por Eduardo CASANOVAA partir de hoy, domingo 11 de mayo de 2008, se publicará, capítulo por capítulo, uno por semana, “El Paraíso burlado”, de Eduardo Casanova, que consta de tres libros: “El Paraíso partido”, “El Paraíso en llamas” y “El Paraíso desperdiciado”, y narra las peripecias de Venezuela, desde la prehistoria hasta nuestros días. La obra consta de 108 capítulos: 31 “El Paraíso partido", 38 “El Paraíso en llamas” y 39 “El Paraíso desperdiciado". “El Paraíso partido” cubre desde la prehistoria hasta le Independencia, “El Paraíso en llamas” narra la Guerra de Independencia y “El Paraíso desperdiciado” comprende desde la separación de Venezuela de la Gran Colombia hasta la actualidad.
Eduardo Casanova
El Paraíso Burlado
(Venezuela desde 1498 hasta 2008)
I
El Paraíso Partido
(Venezuela antes de la Independencia)
Obertura
¿Cómo era Venezuela antes de la Independencia? ¿Por qué, en menos de medio siglo a partir de 1750, nacieron en lo que hoy es Venezuela Francisco de Miranda, Andrés Bello, Simón Bolívar y Antonio José de Sucre?, cuatro de los más importantes personajes de la América, y cuatro de los cinco personajes más importantes del proceso de Independencia de la América española.
Francisco de Miranda, el más universal de todos los americanos, nació en Caracas en 1750 y fue el verdadero ideólogo, el verdadero “inventor” de la Independencia hispanoamericana. Fue también el creador del nombre “Colombia”, que debía aplicarse a toda la antigua América española, y el impulsor de todo el proceso independentista. Hombre de ideas más que de acción, fracasó cuando trató de convertir su gran idea en realidad, y fue apartado bruscamente del camino por Simón Bolívar, nacido, como él, en Caracas, pero treintaitrés años más tarde, en 1783. Bolívar, para enfrentar a los terribles y salvajes caudillos tropicales con los que España combatió a los independentistas, se convirtió en caudillo tropical y alentó a todos los caudillos tropicales que surgieron como malas hierbas, con lo cual la guerra civil en la que se enfrentaban de un lado los españoles partidarios de la Independencia y del otro los españoles enemigos de la Independencia, se convirtió en una contienda de horrores y crueldades, en la que vencía quien fuese capaz de cometer más tropelías y maldades. Convertido ya en el Libertador, Bolívar, influenciado por Antonio José de Sucre, que nació en Cumaná en 1795, trató de reorientar aquella guerra, y para ello apeló al noble proceso de Regularización de la Guerra, del cual surgió uno de los instrumentos más admirables que se haya hecho en el mundo entero. Pero no pudo el Libertador Bolívar evitar que sus émulos, los caudillos tropicales independentistas, lo apartaran a él del camino y asesinaran a Sucre, con lo cual Venezuela quedó en manos de esos caudillos, tal como quedaría en mayor o menor grado toda la antigua América española. La fuerza, la crueldad, la astucia, la deshonestidad y el egoísmo de esos caudillos es lo que ha impedido la felicidad de los pueblos. Una clara excepción a esa regla es Andrés Bello (1781-1865), civilizador y humanista nacido como Miranda y Bolívar en Caracas, que contribuyó como nadie a que parte de la antigua América española alcanzara un grano altísimo de felicidad y jamás se ensució las manos con un sable.
Me parece evidente que el caso de Venezuela desmiente en buena medida la “leyenda negra”, que nació más por defender a los ingleses que por atacar a los españoles. La presencia de España en lo que hoy se conoce como América significó la incorporación de los habitantes de ese continente, que para los europeos era nuevo, a un proceso bastante más avanzado que el que hasta entonces habían vivido. Lamentablemente también significó una cantidad de muertes terrible, no sólo a causa de la violencia militar, sino motivadas por la biología. Es imposible saber qué habría pasado con esos pueblos, que no conocían la rueda ni muchos de los adelantos de Europa en los siglos XVI y XVII, y que estaban divididos por cerca de 500 idiomas y muchas costumbres que bien podrían merecer el calificativo de bárbaras. Imaginar lo que podría haber ocurrido no pasa de ser un ejercicio de ocio que no conduce a nada. Lo que pasó, pasó, y es muy importante conocerlo. Es posible que pudiesen superar esos atrasos, si es que en realidad son atrasos, pero también es posible que no. España, dentro de los límites de su tiempo, sí se preocupó por la educación de los habitantes de la América Española, al extremo de que en los españoles americanos nació el deseo de ser independientes, como le ocurre a cualquier hijo muy a pesar del amor de sus padres. La falla estuvo en el proceso de esa Independencia, que convirtió aquel Paraíso que intuyó Colón en un Paraíso Partido. Y bien parecería que un Paraíso Partido no puede ofrecer nada bueno a sus habitantes. Sin embargo, allí podría estar la solución: la felicidad de los pueblos de la antigua América española estaría en abandonar definitivamente el camino que aceptó Simón Bolívar, y retomar el que ideó Miranda o el que habrían querido Sucre y Bello. Y para eso es conveniente mirar con detenimiento lo que existía en la actual Venezuela antes de la Independencia, que es una forma de entender que el sueño de Miranda anunciaba un buen camino, del que se alejó la realidad el 31 de julio de 1812, cuando se cometió con Francisco de Miranda la más terrible injusticia que podría haberse cometido, que fue el día en que el posible Paraíso se partió en muchos pedazos, en muchos pedazos en los que no se ha logrado otra cosa que pobreza y frustración.
En Venezuela se ha impuesto una religión bolivariana, y como consecuencia, parecería que a los venezolanos no nos gusta hurgar más atrás de Bolívar. Es como si todo empezara en los tiempos heroicos, cuando se forjó la Independencia. Y no es así. Antes de la Independencia, mucho antes, desde antes del momento en que Colón creyó haber llegado al Paraíso Terrenal en agosto de 1498, pasando por los tiempos en que España creó un formidable mundo nuevo, y hasta que los jóvenes mantuanos, entre ellos Bolívar, impusieron su voluntad de crear un país independiente en el territorio de ese Paraíso que ya se había convertido en Paraíso partido ocurrieron muchísimas cosas que hicieron posible a Bolívar y todo lo que ha ocurrido después. En el territorio que hoy ocupa Venezuela, una vez que llegaron los españoles, se crearon varias entidades políticas que en 1777 se unificaron, y, sobre todo, existió una economía que, a fines del siglo XVIII era bastante próspera, a tal grado, que convirtió ese territorio en el epicentro de ese gran terremoto, destructor como todo terremoto, que se llamó la Independencia de la América española. Ese terremoto no podría haber nacido en un territorio descuidado, inculto, deliberadamente atrasado, habitado sólo por personas cuya educación se había descuidado deliberadamente, como suelen sugerir los defensores de leyendas oscuras.
Curiosamente, ninguno de los que han impuesto el culto a Bolívar, o de los defensores de la “leyenda negra” se ha detenido a pensar que en estricta realidad Simón Bolívar, tal como Miranda, Andrés Bello y Sucre, es un héroe español, tanto como lo es El Cid y tan español como Cervantes o Don Quijote o La Celestina o el Don Juan. Bolívar nació español y luego se hizo voluntariamente colombiano.
La historia de un país se hace todos los días. Los hombres no se sientan a esperar que ocurran grandes acontecimientos para aparecer en las fotos o en las películas o en los libros. Para entender un proceso hay que enterarse de todos sus antecedentes. Bolívar no habría podido hacer lo que hizo sin Francisco de Miranda, que también nació español, o sin Manuel Gual y José María España, como tampoco habría podido hacerlo sin José Leonardo Chirino, sin Juan Francisco de León, sin el Negro Miguel. Pero más importante aún: tampoco habría podido hacer nada sin los peninsulares de pura cepa Diego de Losada y Alonso Andrea de Ledesma, o Garcí González de Silva y Juan de Pimentel y todos los que, piedra a piedra, fueron fabricando el edificio que conoció Bolívar al nacer. Y no hay que olvidar que antes había otro mundo, el de los aborígenes, pero, dada nuestra realidad, ese mundo pertenece a la prehistoria, que en distintos grados ha dejado una huella, mucho más hermosa que lo que la gran mayoría cree, que está a la vista y los honra por permanecer muy cerca de la naturaleza. De manera que para entender lo que somos hoy, hay que entender a Francisco de Miranda, o mejor dicho, lo que soñó y por qué soñó Francisco de Miranda, pero también hay que entender lo que hizo Bolívar, y para entender lo que hizo Bolívar, hay que conocer la historia de esos tres siglos contra los que Bolívar se alzó, y para visualizar la historia de esos tres siglos hay que saber qué había antes.
En verdad, muy poca gente ha querido echar luz sobre aquellos tiempos. Quienes se han dedicado a contar la Historia de Venezuela han tocado esos primeros tres siglos con absoluto desgano. Los caudillos exuberantes que han impuesto sus voluntades en el país quisieron convertir al Libertador en un dios, y antes de la existencia de los dioses no debería haber nada. Se niegan a que se vea al Bolívar humano, que no sólo cometió muchos errores, sino que al final de su vida tuvo que afrontar uno de los más tristes fracasos de la historia. No quieren aceptar que Bolívar fue un hombre, un hombre de carne y hueso que tenía que satisfacer sus necesidades fisiológicas como cualquier otro, que tuvo padres y abuelos y bisabuelos, y que se formó en una cultura determinada, que lo precedió en el tiempo. Y ese es el mundo que hay que ver, paso a paso y con cuidado, para entender lo que ha ocurrido después y tratar de afrontar lo que aún no ha ocurrido. Hay que tratar de que todo esté en la luz para que la luz, por fin, se imponga. Todo lo que podemos saber acerca de las Expediciones Parianas, o de la explotación de perlas en Cubagua, o de la fundación de Cumaná (tiempo del Oriente), está oculto en la penumbra, tal como el alquiler del territorio a los Welser y la fundación de Coro, de El Tocuyo, de Barquisimeto, de Barinas, de Trujillo o de Mérida (tiempo de Occidente), y las muchas aventuras y desventuras de los conquistadores, los colonizadores y sus víctimas. Tampoco se percibe mucha claridad en los tiempos posteriores a la fundación de Caracas (tiempo del Centro), en que se alzaron Juan Francisco de León, o Manuel Gual y José María España, o los mantuanos de 1808 y 1810. De manera que podría creerse que antes de la Independencia todo parece como sin luz, como sin música, como sin vida.
También hay que aceptar que la mayoría de los libros de historia, en cuanto a los tiempos anteriores a Bolívar, son fastidiosísimos. Sus autores hablan de instituciones y de formas, y apenas narran algunos hechos porque no les queda otro remedio, pero lo hacen entre bostezos capaces de tragarse una montaña, y así se reafirma la idea colectiva de que la Historia comienza en Bolívar. Hay grandes excepciones, por supuesto, como Gobernadores y Capitanes Generales de Venezuela, de Luis Alberto Sucre, un libro lleno de información valiosísima, pero que parece escrito exclusivamente para otros historiadores y carece de aliento vital. Y, desde luego, están esas otras excepciones, más que grandes, enormes, de Isaac J. Pardo y Francisco Herrera Luque, que escribieron obras divertidas y a la vez didácticas, pero que no cubren esos tres siglos anteriores al Libertador, sino fragmentos, muy interesantes, pero sólo fragmentos. Falta, pues, que se escriba sobre todo el tiempo que transcurrió entre 1498 y 1810 en forma que todo el mundo lo entienda.
¿Podrían haber nacido Miranda, Bello, Bolívar y Sucre en un país muerto? ¿Podría haberse vivido el movimiento independentista en un país sin una vida intensa? La existencia de esa vida intensa fue lo que permitió que existieran esos grandes hombres. Así que, de una vez por todas, rechacemos la tesis de que no hay mucho qué contar acerca de ese mundo, español y americano anterior a la llegada de Simón Bolívar: Hay mucho y vamos a verlo. La generación de Bolívar creció en un país próspero, luego no había necesidad alguna de intentar un cambio de situación y sin embargo sacrificaron hasta sus vidas para lograrlo y lo consiguieron, no por lo material, sino por lo espiritual. Eso también hay que contarlo, pero pienso que hay que contarlo para que todo el mundo se divierta.
Por eso, debo insistir en que El Paraíso Partido (Venezuela antes de la Independencia) no es un sesudo libro de Historia. No es tampoco un libro que acepte con facilidad de insecto una clasificación. Para escribirlo, para que pasara de la musa al papel, recurrí a tres elementos: Los libros ajenos, la memoria y la imaginación. Libros ajenos de personas que dedicaron tiempo y esfuerzo a transmitir hechos, ideas y conocimientos a los que venían después que ellos en el tiempo. Memoria para recordar muchas cosas interesantes que me contaron mis parientes mayores, o mis profesores del Colegio Santiago de León de Caracas. Y la imaginación, que me ha permitido visualizar e interiorizar todo lo que leí o escuché, para luego transformarlo en palabras mías, en materia prima para este libro.
Pero eso sí, cuando digo la memoria y la imaginación me refiero a memoria e imaginación, no a investigación ni indagación a través de la lectura crítica de amarillos papeles con la ayuda de un criptógrafo, un paleógrafo y un señor de gruesos lentes que sabe mucho de eso. Lo que me propuse es hacer es llevar de paseo a unos amigos y enseñarles muchos sitios y hablar sin parar, tratando de recordar lo que acabo de leer o lo que he sabido a lo largo de muchos años sobre esos lugares. Durante el camino nos encontraremos con muchos personajes, que son los que han actuado en esos trescientos y tantos años, y cuyas acciones u omisiones trataré de narrar, bien de memoria o bien leyendo, con prudente disimulo, cualquiera de los casi cuarenta libros de los que me valí para poder contar todo lo cuento. Lo que no encuentre en ellos o no recuerde o no haya sabido nunca, lo invento, y aquello sobre lo cual tenga alguna duda, lo decido con la mayor de las arbitrariedades posibles. ¿No fue eso, mutatis mutandi lo que hizo Cayo Suetonio Tranquilo? O Plutarco de Queronea, que inventó cuanto quiso. Al fin y al cabo, en muchos casos la historia se escribía para complacer a quiénes tenían el poder. El poder político y el poder de alimentar a quienes la escribían. Por eso se inventaba a más y mejor, para complacer a quien había que complacer o castigar a quien había que castigar. Y, aunque por razones diferentes, no era muy distinto lo que solía hacer cualquiera de nuestros viejos historiadores, que en vista de que a su tía Panchita el general Hipias José Fulanítez, héroe ínclito de la batalla de Jobomojado, la vio feo o con pecadora codicia, descalifican al general Fulanítez de un olímpico plumazo, o le inventan cuanta historia sea posible para que ni siquiera desde la tumba ose ver feo o con pecadora codicia a tía alguna, por muy buenas piernas y mejores pechos que haya podido tener la tía.
Hoy la Historia es otra cosa: Los historiadores hurgan en papeles apolillados y confrontan y revuelven y revisan, y publican libros en los que las notas de pie de página ocupan más espacio que el texto.
No se espere eso de mí. Afortunadamente, nací en diciembre y a mediodía
Caraballeda, Venezuela, 2008.
Embrutecer es la meta
por Eduardo CASANOVA
Los defensores de la Leyenda Negra sostienen que España, deliberadamente, evitó que los habitantes de la América colonial se educaran, adquiriesen cultura, para así mantenerlos dominados. Y esa parece ser la meta del teniente coronel golpista Chávez Frías y sus seguidores al proponer un nuevo “currículum” para la educación de los jóvenes en Venezuela. No a otra cosa apunta eso de que se enseñen en las escuelas y colegios lenguas indígenas que sólo hablan ínfimas minorías, antes que lenguas que permitan a los venezolanos comunicarse con el resto del mundo y tener acceso a las tecnologías de nuestro tiempo. Es algo diabólico, diseñado para que la gente se quede en el atraso y, de esa forma, sea menos crítica, menos rebelde, más fácil de dominar. Y hacia esa misma meta parece apuntar la eliminación de la Informática, que demuestra que Chávez y los suyos lo que quieren es un país de borregos, aislado del mundo actual, entregado por completo a los desmanes del peor gobierno que ha tenido Venezuela en su historia. La “Revolución Bonita” no es otra cosa que un movimiento para acabar con el progreso y sumir al pueblo venezolano en la peor de las ignorancias, que es, estrictamente, todo lo contrario de lo que Simón Bolívar hubiera querido. Pero Bolívar no hablaba ninguna lengua indígena. Hablaba español y francés. Y entendía el inglés, la lengua del Imperio.
No hay que ir a librerías
por Eduardo CASANOVA
En realidad sí hay que ir, pero, por desgracia, hay muchos sitios, ciudades incluso, en donde no hay librerías, o las que hay no tienen buenos libros. Para tratar de paliar en algo esa realidad, vamos a hacer en “Literanova” un esfuerzo. Un esfuerzo que permita a los que vivan en esos pueblos, en esas ciudades en las que no se consiguen libros, comprar buenos libros. Y con eso también queremos ayudar a los que viven fuera de Venezuela y quieren conseguir un buen libro venezolano. Muchos han sido los pedidos que hemos recibido en ese sentido, y vamos a tratar de cumplimentarlos así. Al principio sólo vamos a ofrecer libros de la Editorial Actum, pero aspiramos a ir agregando otras casas a nuestro catálogo. Los libros se venderán con un buen descuento, para compensar los gastos de envío, y es recomendable que los pedidos se hagan por varios títulos, de modo de repartir esos gastos de envío entre varios libros. Ese servicio, que esperamos que sea de gran utilidad para los visitantes de “Literanova”, empezará en los próximos días, y será una forma de retribuir a nuestros visitantes las muchas amabilidades que suelen tener con nosotros.
Bienvenidos, pues, todos, a nuestra pequeña Librería Virtual, que irá creciendo en espacio y utilidad con el tiempo.
Alegrías y Tristezas de Internet
por Eduardo CASANOVA
Internet puede ser una estupenda fuente de alegrías. Varias veces me ha servido para reencontrarme con viejos amigos a los que les había perdido la pista, en buena parte por culpa de mi vida trashumante. Hoy sé de varios, unos están en Caracas, otros en los Estados Unidos, o en Valencia. Y cada reencuentro ha sido una fiesta para el alma. Pero también puede ser una fuente de tristeza. Me acaba de pasar con dos de las personas que más he querido en mi vida. Mis amigos y vecinos de Buenos Aires, Tota y Cacho Seggiaro. En la década de 1960 Natalia y yo, con nuestros tres hijos mayores, nos mudamos a Lomas de San Isidro, en el Norte de Buenos Aires, y pronto nuestros hijos se hicieron amigos de los vecinitos de la misma edad, y por ello, los padres se conocieron y nació una amistad profunda y duradera. Cacho era Arquitecto, y solía manejar a velocidades de Fangio por las grandes avenidas de Buenos Aires. Yo era el encargado del Consulado General de Venezuela, y por un período de seis meses estuve sin automóvil, por lo que padecí la dura posición de copiloto en aquellas carreras imaginarias del Arquitecto Seggiaro. Tota y Natalia asistieron juntas a clases de repostería de una tía de Tota. Y las dos familias crearon una auténtica red de afecto que duró, que dura, hasta ahora. Varias veces nos volvimos a ver en visitas rápidas a Buenos Aires. Un par de ellas nos alojamos Natalia y yo en la casa de Tota y Cacho, y Natalia también lo hizo con Carlos Alberto, nuestro cuarto hijo, que nació en Buenos Aires pero sólo vivió allá un par de semanas (los últimos días en el “quincho” de la casa de los Seggiaro). Muchas veces hablamos por teléfono. La última a comienzos de 2003. Luego entré en un complicado proceso de lucha contra un cáncer de colon, que aún no ha terminado, y, sin saber por qué, siempre fuimos posponiendo las llamadas por teléfono. Hasta que hace un par de días, también sin saber por qué, puse en el buscador “google” el nombre completo de Cacho, Washington Emilio Seggiaro, con la esperanza de hacer contacto con él por esta vía. El resultado me llenó de tristeza: descubrí que Cacho había muerto el 19 de julio de 2007. Le escribí a una persona que podía conseguirme la dirección de Anita, o la de Pablo o la de Martín, sus hijos, sólo para enterarme de que Tota, Carlota Di Leandro de Seggiaro, también murió, pero hace unos tres años. Sin saberlo, Natalia y yo volvimos a los tiempos de la Colonia, cuando la gente, si se enteraba de la muerte de sus amigos y parientes, tardaba meses y hasta años en enterarse. Internet, en este caso, nos llenó de tristeza. Aunque también nos permitió saber que Pablo, Anita y Martín han formado familias que deben haber llenado de orgullo y alegría a Tota y Cacho, y la alegría de mis amigos es mi alegría. De donde infiero, finalmente, que a pesar de un momento de tristeza, Internet es una inagotable fuente de alegría.
Un Grito contra el Sol
por Eduardo CASANOVAUn webmaster, Afrael Ortiz, ha lanzado al mundo un grito de horror, un pedido de auxilio que no puede ser ignorado. La policía técnica, la llamada CICPC, mató brutalmente a su primo Pericles José Ortiz Calles, como si se tratara de un animal callejero. El asesinado era Ingeniero de Sistemas y hombre de familia, padre de tres niños, útil a la sociedad, y quedó tirado en la calle por la criminalidad de quienes deberían trabajar para acabar con el crimen. Seis disparos arbitrarios, seis rayos de horrible muerte en los caminos de Portuguesa acabaron con el presente y el porvenir de un hombre bueno. Y, para colmo, los que debían combatir el crimen agregaron otro al homicidio: pretendieron engañar a la sociedad sembrándole un arma y dinero al que acaban de asesinar, para convertirlo en peligroso delincuente que enfrentaron en cumplimiento del deber. ¡Ese es el producto de un gobierno sesgado y delincuente, que utiliza la mentira como arma permanente!… Tres niños sin padre, una familia partida, un porvenir que ya nunca será.
La red, Internet, muchas veces ha servido para que se encuentren amigos que tenían mucho tiempo sin verse. Ha servido para esparcir por el mundo alegrías. O tristezas. Esta vez debe servir para que quienes asesinaron a Pericles José Ortiz Calles no logren salir como si nada de su aventura criminal. Tienen que pagar por lo que hicieron. Que nos los tape el gobierno como tantas veces ha hecho. La fuerza de todos los que navegamos, los que solemos volar por la red buscando encuentros y encontrando luces, debe servir, esta vez, para que la justicia deje de ser un chillido indigesto, como lo ha sido desde 1999.
Escribe Afrael:
Mi primo, Pericles José Ortiz Calles, fue asesinado, fue acribillado a disparos, seis disparos fatídicos, a manos de la policía, la CICPC del estado Lara con apoyo de la división de Portuguesa, mi primo, un poco más de un año menor que yo, padre de tres hijos y de conducta recta, venía de Caracas de unas entrevistas que estaba realizado ya que prontamente empezaría a trabajar para una empresa de electricidad del estado, luego de contactar a su esposa durante el día le comentó que se pararía en Taguanes y luego continuaría hacia su casa, eso fue lo último que su esposa escucho de el. Luego de esto empezó una frenética búsqueda, la cual concluyó, tristemente, en la morgue del Hospital Acarigua Araure. Mi primo es sobrevivido por sus tres hijos y esposa.
La CICPC alegó que se trataba de un peligroso delincuente de la región, que coño de delincuente, si el era un Ingeniero de Sistemas graduado de la UNEFA que había trabajado toda su vida en el área de, y como muchos, había construido su hogar a punta de trabajo y honestidad, trabajó para Arroz Cristal y otras empresas de la región. Como que delincuente, obviamente la policía le aplicó una política de dispare primero y luego averigua, como en una pesadilla Kafkiana mi primo se vio envuelto en una situación bizarra, surreal y absurda donde las autoridades abusaron de su poder y acabaron con la vida de un inocente.
Me cuentan que la CICPC alegó que hallaron un arma de alto calibre y altas sumas de dinero en el carro, increíble, obviamente plantadas por el organismo para cubrir su macabro error, señores esto es una situación real, nos acaba de suceder, y estoy seguro que se repite a diario todos los días, también la CICPC alega que fue un enfrentamiento, como es posible que tachen este hecho de enfrentamiento si su carro no presentó ni un slo impacto de bala, y este fue trasladado por los mismos efectivos al hospital en el propio carro de mi primo, obviamente todo esto en una componenda para cubrir sus huellas. Claro y raspado, MI PRIMO FUE ASESINADO POR LA CICPC, A MI PRIMO LO MATÓ LA POLICÍA y esto no se puede quedar impune, los que cometieron esta falta tienen que pagar su error, tienen que pagar por su ligereza al momento de acabar con una vida, tienen que pagar por su irresponsabilidad.
Ayúdenme, ayúdenme a regar la voz, esto no se puede quedar así, ayúdame a que esto llegue a los principales diarios, ayúdame a que esto no quede en silencio, la vida de un inocente a manos de cualquiera no debe quedarse en silencio y menos cuando la vida de un inocente es acabada a disparos por los mismos cuerpos policiales que están supuestos a protegernos. De nuevo, les pido de corazón, ayúdenme con esta cruzada, esto no puede, no debe y no se quedará callado.
El escritor con Dengue y la Computadora con sobredosis
por Guillermo CASANOVAEn Venezuela no hay dengue, ni Tuberculosis, ni mal de Chagas, ni Leishmaniasis… esos son inventos de los medios opositores controlados por la CIA y por Uribe. Los médicos que han visto a mi Mamá y a mi Papá, también son de la CIA. Por eso inventaron que tenían Dengue Clásico y por medio del huequito ese que tienen los aparatos de DirecTV les envían ondas para hacerles creer que tienen fiebre y que les duele el cuerpo, les arden los ojos y que les falta energía. Inclusive, por el mismo huequito del decodificador controlan los termómetros y los espejos y los termómetros suben de temperatura cuando los usan mis padres y los espejos hacen ver como que el cuerpo, hasta ahora el de mi Mamá, tiene una ligera erupción en el torso y los antebrazos. Pero todo eso es virtual, inducido por la tecnología de la CIA aplicada desde el huequito del decodificador de DirecTV.
Hay un problema sin embargo. Mis padres no tienen DirecTV, tienen Intercable. Pero seguramente esa empresa también tiene su huequito. Es cuestión de ponerse a buscarlo.
Más hacia el occidente y en tierras más frías, dónde los recibos de luz se jactan de decir que la electricidad ahora es de todos (antes, en el Pacto de Punto Fijo, esos bichos se repartieron hasta la física y la química; la electricidad le tocó a los adecos), la electricidad es como la bolita de la canción que “me sube y me baja", y por mucho que mi computadora acepte MP3, AVI, WMA, OGG y todos esos formatos de video y música, aún no comprende la música que es transmitida por los cables de la electricidad (¡me sube y me baja!), y es así como mi Disco Duro principal fue alcanzado por una terapia de electro shock desde la electricidad de Mérida y, como típica consecuencia de este tipo de terapias, perdió la memoria.
Afortunadamente, yo tengo dos disco duros, y el segundo; por esas cosas del destino, estaba desconectado y no le alcanzó el efecto terapéutico de la electricidad de Mérida por lo que aun conserva su memoria, pero como es un Disco Duro más jóven, todavía no tiene los mismos conocimientos que el anterior, y eso nos ha obligado, al segundo Disco Duro y a mi, con la ayuda de una empresa de computadoras, a inyectarle recuerdos y conocimientos al disco duro principal para que vuelva a vivir normalmente.
Debo decir que vamos por buen camino. Habrá cosas que el disco duro no podrá recordar pues ni el segundo ni yo lo recordamos tampoco, pero queremos creer que esas cosas no son importantes.
Bueno. ¿Y a qué viene todo esto? Dirán algunos. La respuesta es simple.
Mi Papá, Eduardo Casanova Sucre, tiene Dengue Clásico y está en cama sintiéndose muy mal. Y yo me quedé sin computadora por varios días y no he podido ayudarlo a publicar en el blog.
Esperamos recuperarnos, ambos cuatro, próximamente.
¡Feliz Año Nuevo! (Menos a Cadivi)
por Eduardo CASANOVA
Para los venezolanos y a pesar de todo, 2007 terminó siendo un buen año. La entrada de los estudiantes al ruedo, en mayo, fue un hecho feliz. El trabajo y las decisiones de los partidos políticos y de la gran mayoría de los que en cualquier forma luchan por la democracia en Venezuela, fue algo feliz. La actitud del Rey de España al mandar a callar al teniente coronel Chávez fue un hecho feliz, y, sobre todo, el triunfo del NO en el Referéndum mediante el cual el teniente coronel Chávez pretendía aplastar el sistema democrático, fue un hecho muy feliz. Ojalá el Nuevo Año, el 2008, traiga aún más felicidad a los venezolanos y signifique el fin de la pesadilla en la que el país ha estado sumido desde 1999. A todos los visitantes de “Literanova”, a mis corresponsales, conocidos, amigos y parientes, venezolanos y de todas las nacionalidades, así como a sus conocidos, amigos y parientes, les deseo la mayor de las felicidades y la mayor prosperidad en el 2008.
¡¡Muy Feliz Año 2008!!
NOTA: Gracias a la incompetencia y los abusos de Cadivi, es muy posible que “Literanova” deba salir por unos días de Internet. Pero no hay que preocuparse. Como dijo Rómulo Betancourt: “We will come back"…
Convocatoria VIII Encuentro Internacional de Escritoras Elizabeth Schön - Caracas, Venezuela
por Eduardo CASANOVAse desborda lo inagotable del Ser
(Elizabeth Schön)
Escritoras e investigadoras
Por mandato del Centro de Escritoras Arequipa del Perú, entidad pionera del Encuentro Internacional de Escritoras y con el aval de Autores Venezolanos A.C., Capítulo Autoras Venezolanas, Círculo de Escritores de Venezuela y Delegación Venezolana Cove Rincón, convocamos al VIII Encuentro Internacional de Escritoras en homenaje a Elizabeth Schön, a celebrarse en Caracas, Venezuela, desde el martes 22 al viernes 25 de abril de 2008.
Este Encuentro se inició en Arequipa (Perú, 1998), el segundo, en Arica (Chile, 1999), el tercero, en Montevideo (Uruguay, 2000), el cuarto, en Río Gallegos, Patagonia (Argentina, 2001), el quinto, en San Juan (Puerto Rico, 2003), el sexto, en Guadalajara (México, 2004), el séptimo, en Vigo (España, 2006) y el octavo tendrá lugar en Caracas (Venezuela, 2008). Este VIII Encuentro será en homenaje a la poeta venezolana, ELIZABETH SCHÖN, nacida en Caracas el 30 de noviembre de 1921. Es una voz poética fundamental en la literatura hispana. Recibió el Premio Nacional de Literatura en 1994.
El tema central de este VIII Encuentro es “LA ECOLOGÍA INTERNA DEL SER”, en virtud de que la obra de la homenajeada se circunscribe dentro de la filosofía del Ser. Otros temas escogidos para ponencias y reflexión en el marco del evento son: 1) La filosofía en la poética escrita por mujeres. 2) La fuerza de lo femenino como catalizador en los cambios de conciencia. 3) La literatura como ofrenda, no como presunción. 4) El pensamiento poético desde la literatura y las ciencias. 5) El proceso creativo en consonancia con el universo.
Convocamos a las escritoras e investigadoras de Hispanoamérica, a participar en este magno Encuentro. A este tenor, el resumen de las ponencias ha de enviarse en dos páginas, letra Arial 12 puntos, a doble espacio. (La exposición ha de tener una duración de 20 minutos). Favor anotar también los requerimientos técnicos que requiera su ponencia (videobin, etc). Adjuntar una página de síntesis curricular con los siguientes datos: nombre y apellido, dirección electrónica, lugar y año de nacimiento, profesión, ocupación actual, obra publicada y los datos editoriales (título, editorial, año, ciudad,), premios recibidos.
Las escritoras interesadas en Presentación de Libros, pueden participar con libro publicado desde el año 2006 al 2008. Favor enviar una página con la siguiente información: Título del libro, género, temática, los datos editoriales del libro (editorial, año, ciudad) adjunto a la síntesis curricular especificada arriba.
La fecha tope de recepción de su participación es el 30 de enero de 2008. Favor enviar a la siguiente dirección electrónica: escritorasencaracas@gmail.com
La inscripción del Encuentro es de 100 dólares. La fecha tope de pago inscripción es el 30 de enero.
El hospedaje será en el Hotel Paseo Las Mercedes, ubicado en el Centro Comercial Paseo Las Mercedes, en la ciudad de Caracas. La tarifa por noche y por persona, en Habitación Doble Superior, es de $87 incluido desayuno-buffet e impuestos. El total es $348 las cuatro noches, desde el martes 22 hasta el viernes 25 de abril. Hora de check out: 2 pm del día siguiente. Hotel Paseo Las Mercedes
Es imprescindible incluir el pago de la primera noche de hotel para garantizar su reserva.
Favor consignar el pago de $187 (esto es: la inscripción y la primera noche de hotel) por Western Union a San Juan de Puerto Rico, a nombre de Mairym Cruz. (Presidenta del V Encuentro en San Juan, Puerto Rico y Asesora Internacional del VIII Encuentro en Caracas, Venezuela).
Una vez efectuado el depósito, comunicar la confirmación a la dirección electrónica escritorasencaracas@gmail.com
El Encuentro las invita para un paseo en La Colonia Tovar, el sábado 26 de abril de 2008. Colonia Tovar
Las escritoras interesadas en esta actividad pagarían una noche adicional en el mismo hotel.
OBSV. En la actualidad cada dólar oficial es calculado en Bs. 2.150,00, a partir de Enero del próximo año nuestra moneda cambiará a Bolívar Fuerte (BF) razón por la que se eliminarán tres (3) ceros de la cantidad en Bolívares (Bs.). Bs 1.000 será 1BF.
Quienes deseen una alternativa de hospedaje más económica, favor comunicarse con nosotros para orientarlas.
escritorasencaracas@gmail.com
En espera de contar con su honrosa presencia y participación, quedamos de usted.
Atentamente,
Comité Directivo Capítulo Las Autoras Venezolanas
Anabelle Aguilar, María Teresa Casas, Isabel González, Astrid Lander, Marisol Marrero, Raquel Moreno de Rojo, Marcia Reverón, Lidia Salas, Magaly Salazar y Carmen Cristina Wolf.













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